lunes, 29 de diciembre de 2008

Messy Xmas


Ha pasado tanto en tan poco tiempo que a penas puedo recordarlo. Algunas cosas son tan recientes que aún tengo que dejarlas madurar en mi cabeza; soy lento para procesar vivencias.

Desde el concierto de Madonna, y aún antes, hasta hoy ha sido tanto que puedo decir muy poco. En el DF todo fue increíble así como rápido. Acompañar a Arturo en su cumple aunque fuera un ratito valió todo el viaje. La estancia con Marcela fue de lo mejor, así como su familia. Los problemas con los boletos de avión arruinaron la línea de perfecta felicidad.

El 19 de Diciembre del año 2008 fue mi último ordinario de la carrera. Pensaba que luego de ese día sentiría que el mundo por fin se bajaría de mis hombros; pero aún sigue ahí. 'Aún sigo sin sentir el alivio de haber terminado y ya siento la presión de haberlo hecho'.

Para variar, terminé de pleito con un uno de mis compañeros. En realidad la cosa no era personal; pero luego de varios días de pelear contra su pereza e irresponsabilidad, terminó siéndolo. Decidí que cuando alguien te manda al carajo más de tres veces por irse a parrandear cuando acordaron algo antes, te está faltando al respeto directa y personalmente. Por lo demás, realmente no estaba tan molesto como lo hice ver; sabía que las cosas iban a ser así desde un principio así que ya iba preparado.

Luego de mil desmadres propios de la universidad llegaron las vacaciones de pronto y sin avisar. Todo el día 20 lo pasé durmiendo. El 21 fue cumpleaños de mi hermano putativo y contrario a todo pronóstico, para las 2a.m. del 22 ya estaba dormidito en mi horrendo colchón de resortes saca-ojos. Por fortuna la verdadera familia de mi hermano está de visita en la ciudad, lo que me libró de los menesteres sufridos en años anteriores al rededor de las 6a.m.

No estoy seguro, pero creo haber dormido todo el 22 también y al parecer parte del 23, porque lo único que recuerdo fue haber descubierto que ya era 24 y aún no tenía mis regalos. Por supuesto, mi hermano tampoco, así que fuimos juntos a buscar algo en la plaza que nos queda más cerca. Tardamos horas para terminar comprando una bolsa y un sweater. Mi regalo lo compré en Wallmart junto con el hielo de la cena. Para no cambiar la tradición, los preparativos de la nochebuena fueron una locura, con decir que mi hermana mudó su sala a mi casa sólo para el evento. Todos nos mentamos madres y al final sonreímos honestamente para la foto. Tuvimos muchos invitados. En total estaban cinco familias invitadas, una de ellas nunca llegó y otra sólo lo hizo a medias. Todo el mundo llegó tarde, incluso yo, siendo la cena en mi casa. Los primeros en llegar fueron los Lamberts quienes amablemente avisaron de su retraso con varias horas de anticipación. Luego mis hermanas y finalmente la familia de mi cuñado. La cena estuvo tranquila, aunque algo rara. La habría preferido diferente; pero al menos practiqué mi inglés que está bastante oxidado.

Esta navidad recibí muchos regalos. Mi favorito fue un libro. Se llama The Wasp Factory por Iain Banks. Es un libro viejo que aparentemente toda la familia Lambert ya había leído antes de entregármelo. Eso es lo que lo hace mi regalo favorito.

Estos días postnavideños han sido raros. Me siento en el limbo. Ni siquiera estoy seguro de estar de vacaciones. Aún sigo con responsabilidades relacionadas a la escuela; pero al mismo tiempo ya no tengo más clases. En días así extraño muchísimo al violoncello que seguramente está olvidado en algún rincón de la casa de su nuevo dueño temporal. Estoy pensando en ir a buscar mi viejo violín, el problema es que necesita reparaciones y no tengo dinero ni trabajo. Ya vendrán todos juntos.

Por cierto, todo el que ande necesitado de dinero puede comenzar a hacer sus solicitudes vía mail. Les haré llegar la respuesta a su solicitud a la brevedad posible, y la entrega del dinero será, por supuesto, luego de que los del Melate me den los millones que ganaré el próximo sorteo. Recuerden que en la solicitud deberá incluirse una justificación que será la que determine mi decisión. También haré préstamos por si alguien se la da de orgulloso y no quiere andar pidiendo dinero regalado.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Wow!

Historias familiares III. El príncipe de la milicia celestial.

"- Pero la malea es horrible. Te entra miedo y te pones a sudar horrores,pero no sabes de qué tienes miedo. Sólo que va a pasar alguna cosa mala, pero nosabes cuál. ¿Has tenido esa sensación?

- Muy a menudo. Hay quienes lo llaman angst."*

Mi abuela decía que era el diablo. Sólo una oración bien declamada a San Miguel Arcángel te podría liberar del angst, de la angustia. "Porque el miedo es cosa del diablo" decía. Yo siempre pensé que era cosa de supervivencia.

*Desayuno en Tiffany's, Truman Capote. En respuesta a uno de los días intensos.

Hace un mes y La vida

Justo hace un mes que escribí mi último post.
Justo hace un mes que a penas y puedo respirar.

Mañana termina todo.
Mañana comienza todo.

martes, 18 de noviembre de 2008

Fin de semana largo

-¿Qué hiciste en el fin de semana?- Me preguntaron con respecto a este fin de semana largo, ya que el lunes no se laboró.

-Pues:
Eché a perder la lavadora con mis pantalones dentro.
Perdí un partido de fútbol rápido con 1 goles a favor y más de 10 en contra.
Perdí mi piedra azul y consecuentemente me deprimí.
Perdí el tapón del tanque de gasolina.
Mi asesor de tesis se fue de viaje, así que durante la semana de pruebas voy a estar sólo con equipo muy muy muy costoso y con completa responsabilidad.
Dejé las llaves del carro dentro.
Mi móvil se cayó y se echó a perder.
Me perdí un concierto porque mi alarma (el móvil) nunca sonó.
Me torcí un tobillo y
Descubrí que Santa no existe.

martes, 11 de noviembre de 2008

A veces

A veces imagino diálogos:

-Tus palabras son siempre redondas y escurridizas, como pompas de jabón. Burbujas, que aunque transparentes, nunca dejan claro lo que hay del otro lado.
-De chiquita me lavaban la boca con jabón.

A veces me enamoro de mis personajes.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Tengos y Tienes

Tengo TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO Tengotengo Tengo tengo TENGO Tengo TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO Tengo TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO Tengo tengo Tengo Tengo tengo TENGO Tengo TENGO tengo tengo Tengo tengo tengo TENGO Tengo TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO Tengo tengo tengo tengo Tengo tengo Tengo

Tengo que cubrir las horas del servicio social, tengo que hacer tarea, tengo que ordenar mi cuarto, tengo que lavar ropa, tengo que leer una pila de libros, tengo que traducir tres capítulos del más tedioso y técnico inglés encontrable en la literatura científica, tengo que cuidar mi salud, tengo que estudiar, tengo que terminar la maldita tesis, tengo que ir a clases, tengo una entrega, tengo examen, tengo que conseguir dinero, tengo que lucir bien, tengo que ser mejor...

También están los Tienes: Tienes que ir al médico, tienes que conseguir un trabajo de verdad, tienes que salir más, tienes que conseguirte una novia, tienes que organizarte mejor, tienes que esforzarte más, tienes que ser más puntual, tienes que hacer que las cosas pasen, tienes que ser paciente, tienes que apurarte, tienes que ir, tienes que venir, tienes que demostrarlo, tienes que pagar, tienes que traer, tienes que llevar, tienes que hacerte tiempo, tienes que relajarte...

Para los Quiero ya no hay lugar.

Recuerdo que cuando era chico e iba camino a la primaria siempre sentía mariposas en el estómago, pensaba en el tiempo que faltaba para llegar y maldecía a mi hermana, dos años mayor que yo, por habernos retrasado como cada mañana. En ese entonces me levantaba a las 5 a.m. Me bañaba, despertaba a mi hermana, terminaba de ponerme el uniforme, bajaba a hacer desayuno, volvía a despertar a mi hermana y luego rogaba por salir a tiempo. Muchas veces lo conseguía, salíamos a tiempo; pero aún así sentía las mariposas.

Con el tiempo aprendí que evitar las mariposas era imposible, que las sentiría siempre que me acercara a un compromiso, que las sentiría siempre que pensara «Tengo que...».

Con el tiempo esa sensación en el estómago se volvió continua y me acostumbré a ella; pero el tiempo pasó y los Tengos aumentaron y se sumaron a los Tienes, cada vez siendo más y más importantes y serios.

Una mañana las mariposas se fueron. Algo en mi intestino las había espantado, y ese algo me producía un dolor terrible que no me dejó levantarme de la cama ese día. Decidí que era una cucaracha, las odio. Al día siguiente el dolor seguía, pero también seguían ahí los Tienes y los Tengos, de modo que con dolor o sin él, Tenía que salir de cama. La combinación habitual de paracetamol y naproxeno ayudaron toda esa semana. Luego el dolor comenzó a serme natural, hasta que me acostumbré a él. Ya no se si es igual de fuerte que el primer día; lo seguro es que al menos puedo caminar y encargarme de mis Tengos y Tienes.

Una amiga me recomendaba que salir a caminar ayudaba con el dolor, así que me propuse salir a correr todas las mañanas, era tan buena idea, al cabo Tengo que cuidar mi salud, tengo que bajar de peso, tengo que hacer ejercicio. Cada mañana despertaba con un Tengo más: Tengo que salir a correr. Correr no alejó a la cucaracha ni me libró de los Tengos con respecto a la salud y peso.

Es curioso, cuando era aún más chico y estaba en el kinder, las maestras no me permitían tomar ningún líquido antes o durante la comida, y sólo podía hacerlo luego de haber terminado todo lo que servían en esos platos horribles y antihigiénicos de plástico de colores. Al final te ofrecían agua en un vaso del mismo plástico que los platos. El agua tenía un olor horrible. Odiaba esa escuela y así fue como me recibió Mérida. La parte curiosa de la anécdota es que ahora me Tengo que obligar a tomar un vaso de agua justo antes de comer para evitar comer en exceso y compensar las horas que paso sentado frente a un escritorio de vidrio y metal. Correr en las mañanas aparentemente no es suficiente.

Tienes que ir al médico. También tengo que ir al súper, tengo que llevar el saco a la tintorería, tengo que hacer el cambio de propietario, tengo que hacer las cotizaciones, tengo que ir a ver a mi coordinadora, tengo que ir al consulado, tengo que pagar colegiaturas.

No hace mucho, apareció un nuevo Tengo. Este Tengo trajo consigo de nuevo a las mariposas y es un Tengo muy fuerte que grita: ¡Tengo que salir de aquí!

domingo, 12 de octubre de 2008

Agujeros de gusano

Es extraño.
Mi mapita indicaba la coincidencia: Alguien en Riga (Latvia) había tenido la locura de visitar Guillolandia al mismo tiempo en que lo hacía yo, no como Guillo, sino como un lector más. ¿Quién sería? ¿Cuál sería su nombre?

Estar en el mismo lugar y al mismo tiempo no, suena a locura científica... y se siente aún mejor.


(Ahora hay alguien de Madrid...)

Caída de las bolsas

Siempre que hablan o mencionan la caída de la bolsa (o bolsas) imagino a una mujer gorda, tal vez italiana, a la que se la han caído las bolsas del mandado en plena acera y un niño con ropa cincuentera robándose una naranja que salió rodando.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Boooring

Mi blog me aburre.

Revisando lo escrito, noté que soy más productivo al inicio de cada semestre. Encuentro varias causas. Una de ellas es el tiempo: tiempo para leer, tiempo para escuchar música sin mesura, para caminar, para detenerme y observar, tiempo para pensar. Otra causa es que llevando aún vida de estudiante, casa semestre representa un ciclo, y nada es más motivante que el inicio de un nuevo ciclo en la vida, se de lo que sea.

También noté que este semestre no he escrito ni en cantidad ni en calidad lo que he escrito en otros. Por ejemplo, en el archivo del blog se puede ver que en Septiembre del 2007 hay más entradas que en cualquier otro período. Algo similar para Enero del 2008.

A pesar de que todo se está moviendo de nuevo (y vaya que lo hace) no siento que haya mucho que decir.

Me regresan sensaciones ya muy viejas. Es bueno eso de registrarlas porque así se da uno cuenta. La sensación general es análoga a cuando te desmayas en medio de mucha gente: notas que todo se mueve al rededor, escuchas las voces; pero todo desde otra distancia, desde otro espacio, 'oyes desde lejos y sus voces no te tocan'.

Me apenaría dejar el blog solo por hastío; pero tampoco me gustaría postear sólo porque "hace mucho que no subo nada".

Sospecho que lo que me aburre no es el blog, sino el origen.