jueves, 1 de julio de 2010

No internet makes me panic, internet makes me sleep

First I thought it was going to come back in any minute. After a bunch of 'em I thought it was going to be ok when I came back from the office but it wasn't. No internet yet? I panicked.

I spent half day using all of my knowledge in computers in repairing the internet. I tried everything but to call the ISP 'cos even thou that's the most effective method, it is also the worst. Around 3 am, 5 years of college came to use and I managed to get the thing going. The brand new router, which btw is a pice of crap, was finally working fine and I recovered some of the dignity I lost after getting the rejection letter from the NYU-Poly.

First thing to do: hummm... hmmm... mmmm... Ok, I'll go to sleep.

jueves, 3 de junio de 2010

My friend Stu

With one week of delayed work upon my back, dust is finally settling down. It took me only a couple of days out of a perfect routine to exorcise some of my demons out and to get the rest of 'em upset. Fortunately the exorcism occurred, of course, at nigh, so no one noticed and thus there was no talking about it. After that, the mayhem and chaos continued until today at noon, but things changed somehow and I actually enjoyed it. I am seeing things with different eyes now (blurry and red too).

I have tons of pending work from a job where I don't get paid (at least not with money), I'm officially broke as in totally broke, I'm incredibly tired and I'm finally willing to accept that I'm not going to New York. Despite all of this, I'm feeling somehow good. Perhaps it's the "joy of the mediocre" but it's O.K. I'm O.K. with it now. As I used to do with people and I do now with life, I'm beginning to drop all expectations about my own self. From now on, everything will be an achievement. For example: If I manage to wake up in the morning, I'll congratulate my self for the success. If I get a shirt ironed I'll say "Dude, you rock!” If I cook some eggs for breakfast I'll go further and say to me "Man, you are a delightful gentleman" while I use the proper fork for the omelette after having some fruit. The utter goal is to make people around me go the same way. Have you noticed how stupid people have it all easy? If you're stupid and get something done, everyone will clap at you; but if you're smart and get something amazing done, (if they ever notice) they'll say "Yes, normal stuff for him. Who cares? He's got it all easy on him because he's intelligent. Let's go with Stupid, he's so awesome. I heard he's getting a promotion".

I used to hate Stu, now I look up to him. He's so awesome...

domingo, 2 de mayo de 2010

Hipnotista para fiestas

Hace algún tiempo que no escribo. Y bajo consejo de Arturo, decidí sólo hacerlo. No me siento con ganas reales de hacerlo; ni siquiera siento que tenga algo sobre qué escribir. Sin embargo me convencí de que esto es igual que el ejercicio, comenzar es lo más difícil, pero una vez que se le coge el ritmo, parar ya no es tan fácil.

Mi último post fue de cuando cumplí 25 y lo hice más por obligación que por encanto. Sentía que si no hacía algo para esa fecha, era como si haber pasado un cuarto de siglo vivo no tuviera importancia alguna... Y verán, el problema con mi vida en este momento es ese. Siento que a pesar de haber caminado 25 años, mi vida es la más fútil e irrelevante sobre el planeta.

Cuando estaba en la secundaria-prepa pensaba, como todo el mundo tal vez, que a esta edad tendría la vida resuelta. Generé tantas expectativas con base en lo que en ese momento pasaba en mi vida que ahora soy mi más grande decepción. Mi carrera es una basura, no tengo empleo, no tengo más ahorros, no tengo novia, cada vez me quedan menos amigos, mi salud está peor que nunca y mi familia... mi familia simplemente ya no es lo que era.

Revisemos lo anterior. Antes de estudiar Cibernética en una universidad privada de mi ciudad, hice un año en la universidad pública del estado estudiando Medicina Veterinaria. "Let's save the world" right? WRONG! Aunque a nivel personal fue un año lleno repleto, a nivel profesional fue toda una desilusión. Fue durante ese año que terminé con mi entonces novia y desde entonces no he tenido otra relación formal, o relación en realidad más allá de 'vernos un par de veces'. También fue durante ese año que estuve a nada de mandar todo al carajo y salirme de casa. Fue gracias a Mario R. que decidí aguantar sólo un poco más, y entonces todo mejoró al menos lo suficiente como para aguantar durante los siguientes años hasta hoy. Estoy seguro que él no lo sabe, pero en realidad hizo un gran diferencia. De toda esa época todo se ha diluido, incluida la gente y aunque nos vemos de vez en cuando, con la persona que conseguí mantener contacto por más tiempo fue con Bere B. Aún somos amigos y ya la he mencionado en posts anteriores. Ella se graduará este verano. Luego trabajará un tiempo y probablemente luego de ese tiempo decida que es hora de casarse. Para ese tiempo calculo que habrá cumplido más de 10 años de relación con su novio, y luego de 10 años eso del matrimonio (hay que admitirlo) es sólo un trámite y según entiendo, para la ley es además una obligación. El paso obligatorio siguiente son los hijos y en un instante, según se dice, llega la vejez.

Definitivamente yo aún no esto listo para la vejez; pero tal vez, si estuviese ahí, todo esto ya no me importaría. Tal vez es sólo cuestión de aceptar que esto es lo que hay y aprender a quererlo y en lugar de pensar que nos conformamos con nuestra vida, sentir que agradecemos cada momento y cada detalle. Envejecer con gracia, como dice Arturo. Siendo como soy me es inevitable pensar que esto es darse por vencido; pero quizá eso es necesario: Perder para ganar. Estoy seguro de que si lo repito lo suficiente en mi mente, eventualmente lo creeré. Tengo un gran poder de convencimiento...

Otra muy buena razón para no tener la menor intensión de casarme pronto es que ni siquiera tengo una novia. Al principio pensaba que el problema eran las chicas de mi ciudad, y en verdad que lo son. Aquí las mujeres son... genéricas y aunque digan "Marca propia" en la etiqueta, siguen siendo genéricas. Pero hay algo más. Por alguna razón cada chica tiene 'algo' que simplemente no soporto, puede ser cualquier cosa. Cualquier detalle es suficiente. Así como cualquier detalle o cosa son suficientes para ponerme de mal humor. Finalmente pocas cosas me satisfacen o me producen alegría. ¿Quién querría pasar su tiempo con alguien así de amargado y prematuramente anciano? Estos últimos días ni siquiera yo mismo quiero hacerlo. Al parecer soy (y estoy citando a Marshall de "How I met your mother") irrationally picky, easily distracted and utterly anhedonic.

Regresando a la carrera, mi profesión se reduce en Mérida a "Tiene que ver con computadoras, ¿no?". Así que luego de algunas veces en que decidiste explicar, te rindes y condescendientemente dices "¡Exacto!" simplemente por cortesía. Si en el estado sobra algo es gente que trabaja con "computadoras". Sólo por sacarlo de mi pecho quiero aclarar algo: ¡ODIO LAS COMPUTADORAS! En realidad no tanto, pero no soy fan. Excepto por mi Mac, huge fan! Mérida nunca se ha caracterizado por ser una ciudad con salarios altos, sino todo lo contrario, y tras la enorme oferta y la reducidísima demanda, los salarios en mi supuesta área son peor que miserables y se comparan, no offense, a los de los contadores que pululan como hormigas en cualquier ciudad del país.

Cuando escogí esta carrera la idea básica fue que sería el escalón perfecto para mi maestría. Y justo en eso estamos. No lo es. Luego de un agotador año de trámites y urgencias, fechas límite y pagos, cartas, requisitos, traducciones y una lista que todos los días aumenta, lo de la maestría pinta fatal. El primer desencanto fue cuando, luego de esperar medio año para poder aplicar a la que sería mi maestría soñada en Hamburgo, descubrí que habían cambiado el programa y que uno de los nuevos requisitos era un nivel bastante elevado de alemán. A pesar de haber intentado adelantarme a lo del idioma, luego de un año de estudiar la lengua, en ese momento sólo cubría la tercera parte del requerimiento. Luego de revisar otros mil programas en Alemania, comencé a moverme a otros países hasta llegar a mi última opción, que era Estado Unidos. Como era probable, el mejor programa de maestría estaba justo ahí. En el país en el que menos ganas tenía de pasar los siguientes dos años de mi vida después de México. La sorpresa grata fue que el programa es realmente increíble y como bonus, todo esto sucede en Nueva York, la única ciudad del vecino del norte a la que no le pongo 'peros'. Así, luego de renunciar a mi funesto trabajo para poder terminar mi tesis en tiempo, gasté todos mis ahorros en aplicar a la maestría. Dicho así, suena a unos $20, cuando en realidad fueron probablemente más $20,000. No he querido hacer bien la cuenta porque me deprimo, pero la lista de gastos incluye hasta un par de boletos de avión y uno de los peores viajes de mi vida... Antes del viaje había tenido que pagar además mi título, cédula, examen de grado y tesis (Recordatorio: Universidad privada). Al principio no me molestó hacerlo; es decir, había ahorrado para ello también. Sin embargo luego me sentí terrible al respecto. Yo se que el título es para mí; pero habría sido un buen gesto que alguien se interesara. La historia detrás es más complicada, personal y larga como para ponerla aquí.

En cuanto al empleo, es peor de lo que suena. Porque sí tengo un empleo, lo que no tengo es salario. Así es, trabajo gratis. Y es así porque de alguna forma me conviene. Es una oportunidad excelente para mi curriculum y la ayuda que recibo de mi no-jefe es única e invaluable. Por otra parte, la necesidad apremia y la vida se vuelve más cara día con día, literalmente. Incluso ir a la oficina se ha vuelto un problema, la gasolina no se saca con cubetas de los ríos precisamente y los camiones irónicamente me cuestan aún más que llevar carro al trabajo, eso sin contemplar que un trayecto de entre 7 y 10 minutos en auto, se transforma en uno de 70 a 100 minutos más el tiempo en que tarde en pasar el camión.

Respecto a mi salud la cosa es entre graciosa y patética. Luego de renunciar a mi trabajo, en donde gané lo que yo juraría fueron unos 20 kilos y un dolor de espalda constante, decidí ponerme en forma y cuidar mi salud. Y lo hice. Excepto que pareciera no funcionar. Mis problemas de colitis empeoraron a pesar del ejercicio y la buena dieta. Hace algunos días tuve problemas con un cálculo en el riñón a pesar de que bebo agua todo el día. Me enfermo más seguido que nunca a pesar de cuidar mi hábitos de higiene. Se me cae el pelo a puños a pesar de los ejercicios de relajamiento y los champús mágicos. La parte buena es que bajé los supuestos 20 kilos que en realidad eran muchos menos, mi porcentaje de grasa corporal es muy bueno y las pruebas de sangre que me hicieron hace poco cuando estuve en urgencias (sí, estuve en urgencias) salieron excelentes. Aún así hay algo dentro de mi que no funciona bien. Mis sospechas van sobre el sistema parasimpático, aunque analizando mi historia familiar, la psique es una buena opción también. Lo que sea que sea, mi última adquisición es la hipnosis. La hipnosis y el yoga parecieran el ejercicio perfecto para el parasimpático y para la mente, así que obviamente me fui por la opción occidental (y potencialmente más divertida). Si lo de la tiene-que-ver-con-computadoras-¿no? no funciona, podré hacer shows de hipnosis en fiestas de cumpleaños. Vayan haciendo sus reservaciones...

lunes, 15 de marzo de 2010

lunes, 22 de febrero de 2010

Decir por decir

En realidad no se si tenga algo que decir. Sí en cambio mucho que pensar porque aparentemente es para lo único que soy realmente bueno. Además, creo que la única persona que lee este blog eres tú Bety... Si eso te hace feliz y te entretiene en el trabajo, lo seguiré haciendo. Recuerda que la técnica es hacerle copy y el paste en el outlook.

A manera de válvula de escape (uno de los usos de este espacio) y de récord resumiré mi vida en este momento:
Estoy en proceso de aplicación para hacer una maestría. Las opciones en este momento son NYU-Poly y NJIT. Los dos programas me parecen increíbles. En contra de NYU están los costos de vida en NYC. En contra de NJIT está que la maestría es nueva y eso muchas veces no es nada bueno cuando se trata de educación.

Dentro de los requisitos de admisión está presentar el GRE. Para ello viajaré en unos días a Monterrey, NL. Aún no he comenzado a prepararme para el examen. A diferencia del TOEFL donde sin estudiar me fue relativamente bien, el GRE pareciera no ser tan gentil.

Al viaje no llevaré un peso pues estoy desempleado. Mis últimos centavos los invertí en el GRE y el viaje. Vivir sin dinero no es vivir. De pronto me dan ganas de mandar todo al caño y dedicarme a hacer dinero en lugar de seguir mi vocación.

May money come to crowd my wallet, may love come knocking at my heart.

Por cierto, si alguien más lee este blog, no estaría nada mal saberlo. Un comentario es la mejor forma de satisfacer a un blogger.

domingo, 17 de enero de 2010

sábado, 2 de enero de 2010

Sadomasoquismo

-¿Qué quieres que te haga?
-De todo...

El comienzo fue sencillo. Nada fuera de lo ordinario; pero poco a poco todo fue cambiando. Poco a poco el dolor comenzó a filtrarse. ¿Dolor constante? No hay problema. Sonrío satisfecho a un espejo y continuamos...

-¡Hmmm!- comienzo a gimotear. ¿Qué había sido eso?

¡Pum! De nuevo. Otro embate de dolor. Ahora viene por pulsos, discontinuos y feroces. Hay lágrimas en mis ojos. Después de unos minutos no soporto más.

¿Quién no pensaría que este fue un buen comienzo de año?

Sí, fui al dentista...

domingo, 20 de diciembre de 2009

Gatos en el balcón

Me asomo por la ventana. No veo nada en la calle. Me inclino un poco más y no veo nada en la cochera.

-Damn!- y luego pienso en que dije "damn" y no "puta madre" o algo menos snob.

Aún estoy dormido; pero entre sueños casi me aviento por la ventana para ver si tengo carro disponible. Por fortuna me dormí con ropa, así que luego de ponerme un gorrito salgo a la calle decidido a caminar hasta el Wallmart. En el umbral de la reja me detengo y me doy oportunidad de arrepentirme. Decido continuar.

Voy tomando ritmo y cobrando vida conforme cruzo calles. Consigo despertar por completo justo a tiempo para no perderme un delicioso atardecer. Sigo caminando y sonrío como un loquito indigente.

Llego al boulevard y doblo a la izquierda. Una cuadra, dos, otra más y de pronto -¡Miaaaau! ¡Miaaaau!- al otro lado de la avenida. Volteo y veo un minigato que camina directo hacia mi llorando al mismo tiempo que una camioneta repartidora dirige uno de sus neumáticos hacia la cabeza del gatito. -El horror... El horror- pienso. Una vida menos, quedan 6. Cruzo hasta el camellón, me detengo mientras veo como otro carro está a nada de aplastar al minino. El conductor me ve y reacciona. Quedan 5. Contrario a lo esperado, el gato en lugar de huir de mi, se acerca y deja que lo recoja.

Con aún más puntos kármicos a favor, llevo al animalito hasta la otra acera (es decir, por la que venía caminando originalmente antes de escuchar los maullidos) suponiendo que su gata madre estaría en algún lugar dentro del monte vecino. Bajé a la cría y acto seguido corrió de nuevo hacia la calle.

O.K. Intento A por dejar al gato, "fail". Los siguientes intentos que llegan más o menos a la mitad del abecedario, se resumen en que el animalito me seguía llorando si caminaba y se me subía por el pantalón hasta los hombros si me quedaba parado. Dejarlo ahí implicaba dejarlo morir con toda certeza. Era un gato de alguna casa cercana, que recién lo habían tirado a su suerte... Y a la mía.

No soy una persona de gatos. Aún más que eso, no sólo no me gustan los gatos, sino que me disgustan. El problema es que a este gato, que resultó ser gata, parezco gustarle y mucho (excepto mientras le daba un baño de bienvenida con shampoo para perros).

Es una gata extremadamente mimada y cariñosa. Pareciera estar acostumbrada a pasar el día en los brazos de la gente. Si la dejas un segundo sola llora. Si no la acaricias un segundo te busca la mano. Si decides que ya fueron suficientes caricias y la dejas en el piso, encontrará la forma de llegar hasta tus brazos de nuevo. Ya ahí, se mimará y se acurrucará tanto como sea necesario para hacerte olvidar por un instante que es un gato.

Debo confesar que no es lo que esperaba de un gato. Usualmente son todo lo contrario. Los detesto. Georgina es diferente. En realidad me gusta a pesar de ser gato. Y esa costumbre de pararse en mi hombro como perico de pirata me parece divertidísima. Pienso que no sería tan malo conservarla... Se que sí.

Tengo una perra anciana que cada día requiere más y más cuidado y atenciones. Eso implica dos cosas. Que la vida de la gatita estaría de nuevo en peligro al vivir aquí y segundo, que no puedo mantener a la gata.



Mientras alguien diga "Yo", estará viviendo en mi balcón. Ya viene navidad (hace frío allá afuera), con un lacito seguro queda perfecta para regalo.

martes, 15 de diciembre de 2009

sábado, 5 de diciembre de 2009

Nada nuevo bajo el sol

Hoy tuve la suerte y la desgracia de ver el amanecer. Amaneció gris. Benditas mañanas grises. Son fantásitcas. Hacen que los colores tengan que gritar su color, los hace defender a toda costa su esencia básica y fundamental. El verde en las hojas se aferra a ser verde y es entonces cuando es más auténtico y original. Es como si nuestra vida se viera amenazada. Es en ese punto cuando la vida resuena con mayor intensidad. Los días grises nos hacen ver, no cuán rojo es el rojo, sino simplemente que el rojo ES rojo.

Reenamórate de ti. Cántate y celébrate. Quiérete tanto como antes, pero diferente. Escoge un color y mírate desde ahí. Desde ahí, impresionista, dibújate de nuevo, punto por punto, sólo somos puntos. Desde ahí escríbete como quieras ser escrita. Recuerda que no hay nada nuevo bajo el sol, excepto la forma en que sonríes cada sonrisa.