Casualmente pensaba en eso hace un par de días.
Siempre quise un hermano, así que me hice de uno. Cuando entré a 4º de primaria comencé una relación con el que sería mi más leal compañero de vida. Nos llamamos hermanos por debajo de todos los apodos. Sus padres incluso llegaron a tener tutoría legal sobre mí por un tiempo. Supongo que eso hace más veraz nuestras intenciones de fraternizar. Siempre habíamos sido totalmente diferentes, en gustos, en ideas, en filosofías; pero coincidíamos en que hacía falta salir de aquí, al menos por un tiempo.
La semana pasada llegué con mi cantaleta de siempre, diciéndole que la gente, que la ciudad, que el calor, que esto y lo otro, y él simplemente me dejó helado: "¿Qué tiene de malo Mérida?" Se me atoraron las palabras y se me estrujaron las ideas. Además de esto, otros eventos, signos y señales, me hacen pensar que él ya tiró la toalla. Imagina lo que sentirías si yo tirase la toalla.
Unos días después de aquella plática me preguntó algo que me hizo reflexionar mucho: ¿Qué harías si no te puedes ir este año?
En la tarde pasé 45 minutos con el celular pegado a la oreja platicando con Bety. El CONACYT está en crisis y el aumento del 2% de impuestos no creo que ayude. Ya me habían advertido que no se darían becas para maestrías en el nuevo ciclo y ahora me dicen que no sólo se recortarán las becas, sino que el proceso de selección será el doble de duro. Así que ¿qué haré si no me puedo ir este año?
Creo haber contestado algo como: Me voy, a donde sea, a México unos 3 o 6 meses. Vendo lo que pueda y me voy.
Y lo que dije hizo eco. Aún lo sigo pensando. México.
He pensado muchas cosas últimamente. El cambio que necesito no es sólo de ciudad. Es, por supuesto, integral. Quiero como nunca hacer música, quiero escribir una novela y publicar una antología de cuentos cortos. Ya no lo digo como un "me gustaría", sin convertirse aún en una meta, sí es ya un "QUIERO".
También quiero una chica a mi lado. Llevo demasiado tiempo solo. Salidas eventuales a cenar o por una copa simplemente ya no me dan nada. Me siento solo en muchos sentidos, también en éste. Pero llega mi conflicto de toda la vida...
If I told you things I did before
told you how I used to be
would you go along with someone like me
if you knew my story word for word
had all of my history
would you go along with someone like me?
Siempre queda la opción de no hablar del pasado y divertirse. Pero eso no es lo que quiero ni lo que me hace falta. No quiero alguien que 'esté' conmigo, quiero que 'sea' conmigo y yo con ella. Tal vez la palabra clave es 'amor'. No lo se. Ya no estoy seguro de nada en ese sentido.
Aquí las cosas no son fáciles en ese sentido. Todo tiende a polarizarse. O vas a la plaza o vas a un parque. Si vas a la plaza te vistes bien y juzgas antes de ser juzgado, es cuestión de supervivencia social. Si vas al parque te vistes de negro, dices que no juzgas a nadie para juzgar a los que van a la plaza. Hay una tercera opción que es vestirse de hippie e ir al centro. El centro me queda muy lejos y la ropa negra me da calor (No, el calor en Mérida no es como antes, es mucho, mucho peor). Siempre he preferido los ambientes capitalistas con clima controlado. El DF no es sólo la capital capitalista, también tiene un clima que envidio en este maldito horno vaporoso en donde también llueve. Cambiando de tema aquí también llueve: por casualidad escuché In the end de Scott Matthew y casi me explota la garganta, a veces odio la aleatoriedad multimedios. Duré con el dolor todo un día, no se si por mantener la lluvia adentro o porque he seguido repitiendo las notas en mi cabeza desde entonces.
No he visto las noticias. A decir verdad no he visto la tele en mucho tiempo. Aún así supe lo del 2% y lo del secuestro del avión a manos del chupacabras v2009 que hasta canta. Si se pone en marcha, el que se marcha soy yo. Opción A: Can-Cun donde los impuestos son más bajos. Opción B: Guatemala, donde puedo vivir como hippie vendiendo tejiditos y comiendo pupusas. Todo es barato y hermoso allí, aunque se vive con el temor de ser secuestrado o ser muerto en el equivalente de un Oxxo por la guerrilla. Can-Cun es una cuidad espantosa aún en las zonas habitacionales 'nice'. También la zona turística me parece detestable. Es una farsa obvia que todos aceptan. Si consigo mudarme a algún país como Chile o Brasil, ¿me irías a visitar?
24 años y aún haciendo maletas; pero sin estar En el camino. Un cuarto de siglo y de entre todos los puntos insignificantes que somos en la línea infinita del tiempo, me siento el punto más punto. Es la insoportable levedad del ser. A los veintitantos se vuelve abrumadora. Estoy al borde del abismo, de romper con todo y con todos, yo incluido. Lo peor, es que me causa risa cuando lo veo escrito. Me río de mi mismo. Un cuarto de siglo y sigo en la adolescencia. Esto sí es patético y no tu domingo... Bueno, un poco.
Si estuviera allá... Procuro estar, aunque no es lo mismo que 'estar ahí'. Si estuviera te prestaría un libro fantástico sobre los brujos de la sierra de Puebla y de cómo encontrar tu animal en un viaje que no es precisamente a Chapultepec. Estoy seguro que tu animal no es de zoológico. No tienes cara de cebra y mucho menos de león o hipopótamo. Si la boa de plumas cuenta, esa podría ser una opción, aunque sería algo limitada en su expresión. Tu animal está por ahí en el campo, en algún bosque o lago, o tal vez en el mar o el desierto.
Mi tesis es un desastre. He pasado unos días del humor más agrio que te imagines en mí por lo mismo. Una de esas pinches viejas húngaras seguro vino a Chichén y a la pasada me maldijo la muy culera. Nada sirve en el puto laboratorio donde estoy y nada hay. Dos piezas que se pidieron a no se qué país primermundista y que tardaron siglos en llegar, están simplemente desaparecidas entre todo el desorden contra el que peleo día con día en esa oficina. Al parecer Asistente de investigación es el equivalente a Aeromosa: chacha con carrera. El laboratorio de Industrial lleva mudándose de edificio más de 2 meses y aún no hacen la maldita instalación eléctrica adecuada, así que no puedo usar los equipos y tengo que roer los cables y tallar figurillas con palos y piedras de los materiales más rebuscados que te imagines. Lo último fue una lámina de molibdeno. Ni siquiera sabía qué madres era el molibdeno hasta que tuve que usar mi pulgar opuesto en él. Al menos debería tener cola prensil, su ayuda sería invaluable sobre todo porque el encargado del laboratorio está en un status cuántico: encontrarlo en un tiempo y lugar específicos es trabajo de Einstein. El tiempo sigue pasando y yo tengo un mes para titularme. Maldita anciana húngara; desearía tener las venas cruzadas como mi madre para evitar sus maleficios gitanos.
Si estuviera allá... Casualmente pensaba en ello hace un par de días. Como puedes ver, es probable que dentro de poco lo esté.
Mostrando entradas con la etiqueta velvetböy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta velvetböy. Mostrar todas las entradas
jueves, 10 de septiembre de 2009
Si estuviera allá
Comunicado oficial de
Guilloböy
en
jueves, septiembre 10, 2009
Etiquetas:
capitalismo,
futuro,
ingeniero,
los días intensos,
Mérida,
on the road,
televisión,
trabajo,
universidad,
velvetböy,
vida,
Windows Media
domingo, 16 de agosto de 2009
Kill someone else instead
Ni el puto horizonte es tan horizontal como Mérida. Y eso suena terrible por la forma en que lo digo; pero para algunos la estabilidad de un piso tan plano es vital. Para mi es todo lo contrario, la vida se me acaba. Yo, como lo hizo Dios, también habría arrojado un meteorito hacia acá; pero si a Dios no le funcionó no le veo el sentido a intentarlo de nuevo, sería una locura como bien dijo Einstein.
La vida como yo la pienso simplemente no llega. Y quizá el problema es que pienso estupideces o tal vez es que le temo a la vida que anhelo. Yo no creo que estemos aquí para ser felices, ni siquiera creo que estemos para algo en particular, pero ser feliz se siente muy bien. La verdad es que la amargura me sigue y la sigo, que se vuelven contra mi mis anhelos y que la vida aquí se me ha vuelto un infierno. Seguramente Oscar Chávez vivió en Mérida algún tiempo.
Cinco años de planeación se van poco a poco a la mierda y cada vez me convenzo más de que planear a largo plazo es una estupidez. He conocido a más de un imbécil que va por la vida dando tumbos y pareciera funcionarles de maravilla. Hacen parecer como si el imbécil fuese yo y no ellos.
De pronto me cruzan ideas suicidas por la cabeza: Arriesgarlo todo. Alfredo, preocupado por mí, me advierte que una decisión así podría arruinar mi vida y lo se. Por eso le tememos a la libertad, porque la libertad es un riesgo constante y una responsabilidad enorme para con uno mismo. Y le temo a la libertad tal como a la muerte; pero le temo más a vivir esta misma vida por más tiempo.
Estoy viviendo en una ciudad donde no tengo deseo de vivir, estoy viviendo una vida que no deseo vivir.
Estoy muriendo en esta ciudad. Si pensara claro les diría que lucho solo en la obscuridad, en la profunda obscuridad, y que sólo yo puedo saber. Sólo yo puedo entender mi condición. Vivo cada día con la amenaza de mi propia extinción...
Este es mi derecho; es el derecho de todo ser humano. Escojo no el sofocante anestésico de Mérida, sino la violenta sacudida de otra ciudad, esa es mi decisión. Desearía igual que tú Virginia, poder ser feliz en esta quietud... Pero si he de decidir entre Mérida y la muerte, igual que tú Virginia, escojo la muerte.
Por otra parte, eso es lo que hacemos. Es lo que la gente hace. Mantenerse vivos los unos por los otros. El pensamiento de esta vida, eso es lo que me mantiene andando. Pero quizá sólo pienso estupideces y alguien tiene que morir para que el resto valore más la vida. Es contraste. Y tras la muerte habremos de regresar al lugar de donde venimos, aunque no sepamos dónde sea eso.
Pero siempre está la opción de dejarlo todo atrás. Louis. De romper lazos y corazones. De hacerte camino a través de Europa para sentirse libre una vez más. Romper lazos y dejar a muchos atrás. Romper lazos. Romper.
He intentado una y otra vez hacer las cosas por el camino de la perseverancia y de la forma socialmente correcta. Tal vez es tiempo de hacerle caso al alemán relativista e intentar otros caminos. A diferencia de la honorable señora Dalloway, no ha llegado el día en que se revele mi destino; pero me queda claro que seguir esperando en Richmond ya no es una opción.
La vida como yo la pienso simplemente no llega. Y quizá el problema es que pienso estupideces o tal vez es que le temo a la vida que anhelo. Yo no creo que estemos aquí para ser felices, ni siquiera creo que estemos para algo en particular, pero ser feliz se siente muy bien. La verdad es que la amargura me sigue y la sigo, que se vuelven contra mi mis anhelos y que la vida aquí se me ha vuelto un infierno. Seguramente Oscar Chávez vivió en Mérida algún tiempo.
Cinco años de planeación se van poco a poco a la mierda y cada vez me convenzo más de que planear a largo plazo es una estupidez. He conocido a más de un imbécil que va por la vida dando tumbos y pareciera funcionarles de maravilla. Hacen parecer como si el imbécil fuese yo y no ellos.
De pronto me cruzan ideas suicidas por la cabeza: Arriesgarlo todo. Alfredo, preocupado por mí, me advierte que una decisión así podría arruinar mi vida y lo se. Por eso le tememos a la libertad, porque la libertad es un riesgo constante y una responsabilidad enorme para con uno mismo. Y le temo a la libertad tal como a la muerte; pero le temo más a vivir esta misma vida por más tiempo.
Estoy viviendo en una ciudad donde no tengo deseo de vivir, estoy viviendo una vida que no deseo vivir.
Estoy muriendo en esta ciudad. Si pensara claro les diría que lucho solo en la obscuridad, en la profunda obscuridad, y que sólo yo puedo saber. Sólo yo puedo entender mi condición. Vivo cada día con la amenaza de mi propia extinción...
Este es mi derecho; es el derecho de todo ser humano. Escojo no el sofocante anestésico de Mérida, sino la violenta sacudida de otra ciudad, esa es mi decisión. Desearía igual que tú Virginia, poder ser feliz en esta quietud... Pero si he de decidir entre Mérida y la muerte, igual que tú Virginia, escojo la muerte.
Por otra parte, eso es lo que hacemos. Es lo que la gente hace. Mantenerse vivos los unos por los otros. El pensamiento de esta vida, eso es lo que me mantiene andando. Pero quizá sólo pienso estupideces y alguien tiene que morir para que el resto valore más la vida. Es contraste. Y tras la muerte habremos de regresar al lugar de donde venimos, aunque no sepamos dónde sea eso.
Pero siempre está la opción de dejarlo todo atrás. Louis. De romper lazos y corazones. De hacerte camino a través de Europa para sentirse libre una vez más. Romper lazos y dejar a muchos atrás. Romper lazos. Romper.
He intentado una y otra vez hacer las cosas por el camino de la perseverancia y de la forma socialmente correcta. Tal vez es tiempo de hacerle caso al alemán relativista e intentar otros caminos. A diferencia de la honorable señora Dalloway, no ha llegado el día en que se revele mi destino; pero me queda claro que seguir esperando en Richmond ya no es una opción.
Comunicado oficial de
Guilloböy
en
domingo, agosto 16, 2009
Etiquetas:
alemania,
existencialismo,
futuro,
las horas,
los días intensos,
velvetböy,
vida,
virginia woolf
sábado, 11 de abril de 2009
Nunca es para siempre
En el primer día separó la luz de la obscuridad. Lo hizo desde la tierra mirando al mar con una botella de vino para consagrar la decisión.
En el segundo día consiguió trabajo y el octavo día, 9uillo, después de tanto trabajar vio lo que había hecho y se sintió feliz por un tiempo.
Marzo no podía irse desapercibido. Que mes tan bondadoso.
Abril en cambio llegó con todo. A penas el primer día, «and already it´s that time of the month». Llegué imperdonablemente tarde al trabajo, tuve examen de monitoreo de inglés, cero gasolina y nada de dinero, comida de microondas, infinidad de errores laborales que terminaron por desquiciar a mi 'team leader' y descubrí un agujero en la camisa que traía puesta. Por si eso fuera poco un marica nerd en el trabajo intentó todo el día sacar provecho de mi situación. Árbol caído... Ni hablar.
Ya entrando la noche iba entrando yo a mi casa, con un dolor de cabeza tan insoportable como mi papá, quien se comió y bebió mis provisiones para el resto de esa semana en una sola tarde. Literalmente me comió el mandado. Luego de pagar mis últimos $100 por un despertador seguramente chino de esos que salen en las cajas de cereal, no tenía más opción para el día siguiente que lamer y morderme el codo como distractor ante la hambruna.
Aún ahora la llegada de mi primera quincena sigue siendo más bien un acto de fe, muy ad hoc con las fechas, pues olvidé mi NIP. En verdad no hace mucha diferencia. Los tres primeros meses, así como lleguen, se van. Supongo que viviré de la caridad mientras tanto. Si consiguiera morderme el codo tal vez podría ganar algo de dinero en un freak-show.
Pago cada día una vida de soltero sin gozar sus beneficios. En verdad apesta.
Me entró lo emo. Alemania de pronto pareciera más un sueño que un destino y los sueños sólo son paliativos.
Necesito chocolates y buena música.
La señora que viene a ayudarnos con la limpieza de vez en cuando, gana lo mismo que yo. He hablado con Mylena. Me siento mucho mejor. Me repito cada día que todo esto "no es un fin, sino un medio" y eso me alivia; pero aún así no me libra del miedo: ¿valdrá todo esto la pena? La incertidumbre siempre ha sido mi peor enemiga y el temor al error su mejor aliado. David McCabe me atormenta desde alguna región ulterior de mi cerebro. El día de mi graduación juraría que estaba ahí en el presidium, como un fantasma cantor: "These should be the best days of your life but you worried all the googness away, and these should be the times you remember the most but haven't got the patience today".
En la secundaria vivía total y plenamente feliz. Conocí a uno de mis mejores amigos de toda la vida hace exactamente 10 años. Junto con Arturo, conocí a Ricardo. Hace poco hablé de Ricardo con Bety. Hoy hablé de Ricardo con un desconocido, y en la distancia Arturo pensó que en verdad iría a Oaxaca. Hoy es viernes santo y mientras trabajo, escribo en una servilleta de cuando fui feliz hace 10 años. Ahora ya me ves...
En el segundo día consiguió trabajo y el octavo día, 9uillo, después de tanto trabajar vio lo que había hecho y se sintió feliz por un tiempo.
Marzo no podía irse desapercibido. Que mes tan bondadoso.
Abril en cambio llegó con todo. A penas el primer día, «and already it´s that time of the month». Llegué imperdonablemente tarde al trabajo, tuve examen de monitoreo de inglés, cero gasolina y nada de dinero, comida de microondas, infinidad de errores laborales que terminaron por desquiciar a mi 'team leader' y descubrí un agujero en la camisa que traía puesta. Por si eso fuera poco un marica nerd en el trabajo intentó todo el día sacar provecho de mi situación. Árbol caído... Ni hablar.
Ya entrando la noche iba entrando yo a mi casa, con un dolor de cabeza tan insoportable como mi papá, quien se comió y bebió mis provisiones para el resto de esa semana en una sola tarde. Literalmente me comió el mandado. Luego de pagar mis últimos $100 por un despertador seguramente chino de esos que salen en las cajas de cereal, no tenía más opción para el día siguiente que lamer y morderme el codo como distractor ante la hambruna.
Aún ahora la llegada de mi primera quincena sigue siendo más bien un acto de fe, muy ad hoc con las fechas, pues olvidé mi NIP. En verdad no hace mucha diferencia. Los tres primeros meses, así como lleguen, se van. Supongo que viviré de la caridad mientras tanto. Si consiguiera morderme el codo tal vez podría ganar algo de dinero en un freak-show.
Pago cada día una vida de soltero sin gozar sus beneficios. En verdad apesta.
Me entró lo emo. Alemania de pronto pareciera más un sueño que un destino y los sueños sólo son paliativos.
Necesito chocolates y buena música.
La señora que viene a ayudarnos con la limpieza de vez en cuando, gana lo mismo que yo. He hablado con Mylena. Me siento mucho mejor. Me repito cada día que todo esto "no es un fin, sino un medio" y eso me alivia; pero aún así no me libra del miedo: ¿valdrá todo esto la pena? La incertidumbre siempre ha sido mi peor enemiga y el temor al error su mejor aliado. David McCabe me atormenta desde alguna región ulterior de mi cerebro. El día de mi graduación juraría que estaba ahí en el presidium, como un fantasma cantor: "These should be the best days of your life but you worried all the googness away, and these should be the times you remember the most but haven't got the patience today".
En la secundaria vivía total y plenamente feliz. Conocí a uno de mis mejores amigos de toda la vida hace exactamente 10 años. Junto con Arturo, conocí a Ricardo. Hace poco hablé de Ricardo con Bety. Hoy hablé de Ricardo con un desconocido, y en la distancia Arturo pensó que en verdad iría a Oaxaca. Hoy es viernes santo y mientras trabajo, escribo en una servilleta de cuando fui feliz hace 10 años. Ahora ya me ves...
Comunicado oficial de
Guilloböy
en
sábado, abril 11, 2009
Etiquetas:
alemania,
amigos,
capitalismo,
chocolate,
existencialismo,
Mérida,
música,
trabajo,
velvetböy,
vino
lunes, 2 de febrero de 2009
Elsa
"Elsa". Comienza a sonarme bien. "Eeel-sssa".
En el espejo, indecisa. De pie. De espaldas. Desde ahí sonríe una sonrisa de domingo. Desde aquí la convierto en personaje, desde aquí se parece a Margarita.
En el espejo, indecisa. De pie. De espaldas. Desde ahí sonríe una sonrisa de domingo. Desde aquí la convierto en personaje, desde aquí se parece a Margarita.
Comunicado oficial de
Guilloböy
en
lunes, febrero 02, 2009
jueves, 14 de agosto de 2008
Las casualidades aman al terciopelo
Tras la Noche de las Tarántulas, hoy ha sido un día de casualidades:
Casualmente quedaba la cantidad exacta de hotglue,
casualmente tenía el UHU a la mano,
por casualidad también había encontrado las llaves que llevaba días buscando,
casualmente vi que el evento era el jueves y no el viernes,
casualmente el portarretratos tenía descuento, por lo que
casualmente el dinero me alcanzó justo, exacto y perfecto incluyendo el envío.
Por casualidad Arturo se conectó justo en el momento en que
casualmente yo me había conectado y
casualmente hablaba al respecto con Bety.
Casualmente pensaba en los 'animales' de aquel verano cuando necesité hablar con Yahir, quien
casualmente no estaba en Puebla, pero me dio el número de Andrés que
casualmente estaba en su casa al momento de llamar, pues no usa celular.
Casualmente el sujeto del DHL se había retrasado, dándome el tiempo exacto para llenar la forma, que
casualmente terminé justo cuando el del DHL llegaba.
De casualidad también me encontré con el Chivigón y sus papás, que me invitaron a su casa a cenar y
casualmente eso es justo ahora, así que buen provecho para mí.
Casualmente quedaba la cantidad exacta de hotglue,
casualmente tenía el UHU a la mano,
por casualidad también había encontrado las llaves que llevaba días buscando,
casualmente vi que el evento era el jueves y no el viernes,
casualmente el portarretratos tenía descuento, por lo que
casualmente el dinero me alcanzó justo, exacto y perfecto incluyendo el envío.
Por casualidad Arturo se conectó justo en el momento en que
casualmente yo me había conectado y
casualmente hablaba al respecto con Bety.
Casualmente pensaba en los 'animales' de aquel verano cuando necesité hablar con Yahir, quien
casualmente no estaba en Puebla, pero me dio el número de Andrés que
casualmente estaba en su casa al momento de llamar, pues no usa celular.
Casualmente el sujeto del DHL se había retrasado, dándome el tiempo exacto para llenar la forma, que
casualmente terminé justo cuando el del DHL llegaba.
De casualidad también me encontré con el Chivigón y sus papás, que me invitaron a su casa a cenar y
casualmente eso es justo ahora, así que buen provecho para mí.
Comunicado oficial de
Guilloböy
en
jueves, agosto 14, 2008
domingo, 20 de abril de 2008
domingo, 9 de septiembre de 2007
Is it forbidden for a Böy ser musa?
Desde hacía días (semanas) he traído la cabeza seca, las vacaciones usualmente dan material a cualquier intento de artista como el que no soy. Pero estas en particular no ofrecieron mucho: Kayaks, calor, humedad (de la mala) con mosquitos nadando en ella, una sola sesión de fotografía urbana (valió por 10 debo admitir), una noche vomitando lo ke no vomité en una vida, y finalmente un envenenamiento revuelto con intoxicación. Los detalles los podemos platicar aparte.
Regresando a la cabeza deshidratada, el alcohol aparte, sucedió ke por fin tengo algo ke merece estar publicado en este espacio. Como en ya varias ocasiones, viene este alguien especial a darme algo para hablar. Es como cuando te prestan una camisa o el coche para recoger a tu cita. En esta ocasión, sería más bien la camisa porque sólo me la puse sin más, no gasolina, no manejar, no nada. Así que en virtud de tantos préstamos, redacté el título y el consecuente texto que en este punto genera el cierre de un círculo, como una argolla, y colgando de ella el préstamo:
Regresando a la cabeza deshidratada, el alcohol aparte, sucedió ke por fin tengo algo ke merece estar publicado en este espacio. Como en ya varias ocasiones, viene este alguien especial a darme algo para hablar. Es como cuando te prestan una camisa o el coche para recoger a tu cita. En esta ocasión, sería más bien la camisa porque sólo me la puse sin más, no gasolina, no manejar, no nada. Así que en virtud de tantos préstamos, redacté el título y el consecuente texto que en este punto genera el cierre de un círculo, como una argolla, y colgando de ella el préstamo:
Comunicado oficial de
Guilloböy
en
domingo, septiembre 09, 2007
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
