Casualmente pensaba en eso hace un par de días.
Siempre quise un hermano, así que me hice de uno. Cuando entré a 4º de primaria comencé una relación con el que sería mi más leal compañero de vida. Nos llamamos hermanos por debajo de todos los apodos. Sus padres incluso llegaron a tener tutoría legal sobre mí por un tiempo. Supongo que eso hace más veraz nuestras intenciones de fraternizar. Siempre habíamos sido totalmente diferentes, en gustos, en ideas, en filosofías; pero coincidíamos en que hacía falta salir de aquí, al menos por un tiempo.
La semana pasada llegué con mi cantaleta de siempre, diciéndole que la gente, que la ciudad, que el calor, que esto y lo otro, y él simplemente me dejó helado: "¿Qué tiene de malo Mérida?" Se me atoraron las palabras y se me estrujaron las ideas. Además de esto, otros eventos, signos y señales, me hacen pensar que él ya tiró la toalla. Imagina lo que sentirías si yo tirase la toalla.
Unos días después de aquella plática me preguntó algo que me hizo reflexionar mucho: ¿Qué harías si no te puedes ir este año?
En la tarde pasé 45 minutos con el celular pegado a la oreja platicando con Bety. El CONACYT está en crisis y el aumento del 2% de impuestos no creo que ayude. Ya me habían advertido que no se darían becas para maestrías en el nuevo ciclo y ahora me dicen que no sólo se recortarán las becas, sino que el proceso de selección será el doble de duro. Así que ¿qué haré si no me puedo ir este año?
Creo haber contestado algo como: Me voy, a donde sea, a México unos 3 o 6 meses. Vendo lo que pueda y me voy.
Y lo que dije hizo eco. Aún lo sigo pensando. México.
He pensado muchas cosas últimamente. El cambio que necesito no es sólo de ciudad. Es, por supuesto, integral. Quiero como nunca hacer música, quiero escribir una novela y publicar una antología de cuentos cortos. Ya no lo digo como un "me gustaría", sin convertirse aún en una meta, sí es ya un "QUIERO".
También quiero una chica a mi lado. Llevo demasiado tiempo solo. Salidas eventuales a cenar o por una copa simplemente ya no me dan nada. Me siento solo en muchos sentidos, también en éste. Pero llega mi conflicto de toda la vida...
If I told you things I did before
told you how I used to be
would you go along with someone like me
if you knew my story word for word
had all of my history
would you go along with someone like me?
Siempre queda la opción de no hablar del pasado y divertirse. Pero eso no es lo que quiero ni lo que me hace falta. No quiero alguien que 'esté' conmigo, quiero que 'sea' conmigo y yo con ella. Tal vez la palabra clave es 'amor'. No lo se. Ya no estoy seguro de nada en ese sentido.
Aquí las cosas no son fáciles en ese sentido. Todo tiende a polarizarse. O vas a la plaza o vas a un parque. Si vas a la plaza te vistes bien y juzgas antes de ser juzgado, es cuestión de supervivencia social. Si vas al parque te vistes de negro, dices que no juzgas a nadie para juzgar a los que van a la plaza. Hay una tercera opción que es vestirse de hippie e ir al centro. El centro me queda muy lejos y la ropa negra me da calor (No, el calor en Mérida no es como antes, es mucho, mucho peor). Siempre he preferido los ambientes capitalistas con clima controlado. El DF no es sólo la capital capitalista, también tiene un clima que envidio en este maldito horno vaporoso en donde también llueve. Cambiando de tema aquí también llueve: por casualidad escuché In the end de Scott Matthew y casi me explota la garganta, a veces odio la aleatoriedad multimedios. Duré con el dolor todo un día, no se si por mantener la lluvia adentro o porque he seguido repitiendo las notas en mi cabeza desde entonces.
No he visto las noticias. A decir verdad no he visto la tele en mucho tiempo. Aún así supe lo del 2% y lo del secuestro del avión a manos del chupacabras v2009 que hasta canta. Si se pone en marcha, el que se marcha soy yo. Opción A: Can-Cun donde los impuestos son más bajos. Opción B: Guatemala, donde puedo vivir como hippie vendiendo tejiditos y comiendo pupusas. Todo es barato y hermoso allí, aunque se vive con el temor de ser secuestrado o ser muerto en el equivalente de un Oxxo por la guerrilla. Can-Cun es una cuidad espantosa aún en las zonas habitacionales 'nice'. También la zona turística me parece detestable. Es una farsa obvia que todos aceptan. Si consigo mudarme a algún país como Chile o Brasil, ¿me irías a visitar?
24 años y aún haciendo maletas; pero sin estar En el camino. Un cuarto de siglo y de entre todos los puntos insignificantes que somos en la línea infinita del tiempo, me siento el punto más punto. Es la insoportable levedad del ser. A los veintitantos se vuelve abrumadora. Estoy al borde del abismo, de romper con todo y con todos, yo incluido. Lo peor, es que me causa risa cuando lo veo escrito. Me río de mi mismo. Un cuarto de siglo y sigo en la adolescencia. Esto sí es patético y no tu domingo... Bueno, un poco.
Si estuviera allá... Procuro estar, aunque no es lo mismo que 'estar ahí'. Si estuviera te prestaría un libro fantástico sobre los brujos de la sierra de Puebla y de cómo encontrar tu animal en un viaje que no es precisamente a Chapultepec. Estoy seguro que tu animal no es de zoológico. No tienes cara de cebra y mucho menos de león o hipopótamo. Si la boa de plumas cuenta, esa podría ser una opción, aunque sería algo limitada en su expresión. Tu animal está por ahí en el campo, en algún bosque o lago, o tal vez en el mar o el desierto.
Mi tesis es un desastre. He pasado unos días del humor más agrio que te imagines en mí por lo mismo. Una de esas pinches viejas húngaras seguro vino a Chichén y a la pasada me maldijo la muy culera. Nada sirve en el puto laboratorio donde estoy y nada hay. Dos piezas que se pidieron a no se qué país primermundista y que tardaron siglos en llegar, están simplemente desaparecidas entre todo el desorden contra el que peleo día con día en esa oficina. Al parecer Asistente de investigación es el equivalente a Aeromosa: chacha con carrera. El laboratorio de Industrial lleva mudándose de edificio más de 2 meses y aún no hacen la maldita instalación eléctrica adecuada, así que no puedo usar los equipos y tengo que roer los cables y tallar figurillas con palos y piedras de los materiales más rebuscados que te imagines. Lo último fue una lámina de molibdeno. Ni siquiera sabía qué madres era el molibdeno hasta que tuve que usar mi pulgar opuesto en él. Al menos debería tener cola prensil, su ayuda sería invaluable sobre todo porque el encargado del laboratorio está en un status cuántico: encontrarlo en un tiempo y lugar específicos es trabajo de Einstein. El tiempo sigue pasando y yo tengo un mes para titularme. Maldita anciana húngara; desearía tener las venas cruzadas como mi madre para evitar sus maleficios gitanos.
Si estuviera allá... Casualmente pensaba en ello hace un par de días. Como puedes ver, es probable que dentro de poco lo esté.
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jueves, 10 de septiembre de 2009
Si estuviera allá
Comunicado oficial de
Guilloböy
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jueves, septiembre 10, 2009
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sábado, 11 de abril de 2009
Nunca es para siempre
En el primer día separó la luz de la obscuridad. Lo hizo desde la tierra mirando al mar con una botella de vino para consagrar la decisión.
En el segundo día consiguió trabajo y el octavo día, 9uillo, después de tanto trabajar vio lo que había hecho y se sintió feliz por un tiempo.
Marzo no podía irse desapercibido. Que mes tan bondadoso.
Abril en cambio llegó con todo. A penas el primer día, «and already it´s that time of the month». Llegué imperdonablemente tarde al trabajo, tuve examen de monitoreo de inglés, cero gasolina y nada de dinero, comida de microondas, infinidad de errores laborales que terminaron por desquiciar a mi 'team leader' y descubrí un agujero en la camisa que traía puesta. Por si eso fuera poco un marica nerd en el trabajo intentó todo el día sacar provecho de mi situación. Árbol caído... Ni hablar.
Ya entrando la noche iba entrando yo a mi casa, con un dolor de cabeza tan insoportable como mi papá, quien se comió y bebió mis provisiones para el resto de esa semana en una sola tarde. Literalmente me comió el mandado. Luego de pagar mis últimos $100 por un despertador seguramente chino de esos que salen en las cajas de cereal, no tenía más opción para el día siguiente que lamer y morderme el codo como distractor ante la hambruna.
Aún ahora la llegada de mi primera quincena sigue siendo más bien un acto de fe, muy ad hoc con las fechas, pues olvidé mi NIP. En verdad no hace mucha diferencia. Los tres primeros meses, así como lleguen, se van. Supongo que viviré de la caridad mientras tanto. Si consiguiera morderme el codo tal vez podría ganar algo de dinero en un freak-show.
Pago cada día una vida de soltero sin gozar sus beneficios. En verdad apesta.
Me entró lo emo. Alemania de pronto pareciera más un sueño que un destino y los sueños sólo son paliativos.
Necesito chocolates y buena música.
La señora que viene a ayudarnos con la limpieza de vez en cuando, gana lo mismo que yo. He hablado con Mylena. Me siento mucho mejor. Me repito cada día que todo esto "no es un fin, sino un medio" y eso me alivia; pero aún así no me libra del miedo: ¿valdrá todo esto la pena? La incertidumbre siempre ha sido mi peor enemiga y el temor al error su mejor aliado. David McCabe me atormenta desde alguna región ulterior de mi cerebro. El día de mi graduación juraría que estaba ahí en el presidium, como un fantasma cantor: "These should be the best days of your life but you worried all the googness away, and these should be the times you remember the most but haven't got the patience today".
En la secundaria vivía total y plenamente feliz. Conocí a uno de mis mejores amigos de toda la vida hace exactamente 10 años. Junto con Arturo, conocí a Ricardo. Hace poco hablé de Ricardo con Bety. Hoy hablé de Ricardo con un desconocido, y en la distancia Arturo pensó que en verdad iría a Oaxaca. Hoy es viernes santo y mientras trabajo, escribo en una servilleta de cuando fui feliz hace 10 años. Ahora ya me ves...
En el segundo día consiguió trabajo y el octavo día, 9uillo, después de tanto trabajar vio lo que había hecho y se sintió feliz por un tiempo.
Marzo no podía irse desapercibido. Que mes tan bondadoso.
Abril en cambio llegó con todo. A penas el primer día, «and already it´s that time of the month». Llegué imperdonablemente tarde al trabajo, tuve examen de monitoreo de inglés, cero gasolina y nada de dinero, comida de microondas, infinidad de errores laborales que terminaron por desquiciar a mi 'team leader' y descubrí un agujero en la camisa que traía puesta. Por si eso fuera poco un marica nerd en el trabajo intentó todo el día sacar provecho de mi situación. Árbol caído... Ni hablar.
Ya entrando la noche iba entrando yo a mi casa, con un dolor de cabeza tan insoportable como mi papá, quien se comió y bebió mis provisiones para el resto de esa semana en una sola tarde. Literalmente me comió el mandado. Luego de pagar mis últimos $100 por un despertador seguramente chino de esos que salen en las cajas de cereal, no tenía más opción para el día siguiente que lamer y morderme el codo como distractor ante la hambruna.
Aún ahora la llegada de mi primera quincena sigue siendo más bien un acto de fe, muy ad hoc con las fechas, pues olvidé mi NIP. En verdad no hace mucha diferencia. Los tres primeros meses, así como lleguen, se van. Supongo que viviré de la caridad mientras tanto. Si consiguiera morderme el codo tal vez podría ganar algo de dinero en un freak-show.
Pago cada día una vida de soltero sin gozar sus beneficios. En verdad apesta.
Me entró lo emo. Alemania de pronto pareciera más un sueño que un destino y los sueños sólo son paliativos.
Necesito chocolates y buena música.
La señora que viene a ayudarnos con la limpieza de vez en cuando, gana lo mismo que yo. He hablado con Mylena. Me siento mucho mejor. Me repito cada día que todo esto "no es un fin, sino un medio" y eso me alivia; pero aún así no me libra del miedo: ¿valdrá todo esto la pena? La incertidumbre siempre ha sido mi peor enemiga y el temor al error su mejor aliado. David McCabe me atormenta desde alguna región ulterior de mi cerebro. El día de mi graduación juraría que estaba ahí en el presidium, como un fantasma cantor: "These should be the best days of your life but you worried all the googness away, and these should be the times you remember the most but haven't got the patience today".
En la secundaria vivía total y plenamente feliz. Conocí a uno de mis mejores amigos de toda la vida hace exactamente 10 años. Junto con Arturo, conocí a Ricardo. Hace poco hablé de Ricardo con Bety. Hoy hablé de Ricardo con un desconocido, y en la distancia Arturo pensó que en verdad iría a Oaxaca. Hoy es viernes santo y mientras trabajo, escribo en una servilleta de cuando fui feliz hace 10 años. Ahora ya me ves...
Comunicado oficial de
Guilloböy
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sábado, abril 11, 2009
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sábado, 10 de enero de 2009
La Guerra de Castas
Recientemente me he vuelto visitante frecuente del blog de Ángeles Mastretta "Puerto libre" gracias a la recomendación de la que considero su fan número uno, Bety. Yo por mi parte nunca he sido tan fan, aunque sí aprecio su obra, y pienso como su creo-que-marido (Héctor Aguilar) cuando en una entrevista para "Shalalá" (Sabina Berman y Katia D'Artigues) decía que ella era una buena escritora, sin llegarla a reconocer como una Grande... «Aún».
En su último post "El perro de Quevedo" recibió un comentario que me llamó mucho la atención:
Lucía Angélica Folino dijo:
Esta mujer critica en su poema (que en realidad es prosa cortada en tiritas para que luzca como verso) a la mujeres, y a quien le quede el saco, que han nacido «en cuna de oro» y andan por la vida sintiendo poca pena por los demás. Recomiendo leer el poema antes de seguir con la lectura.
No es que me interesen los ataques de escritoras populistas a escritoras populares; pero siempre he padecido las diferencias que entre ellas hay.
Mérida no es un sitio tan distinto a Puebla en muchos aspectos que no pretendo listar. Mérida tiene además algunas particularidades. Es una ciudad aislada cultural y geográficamente del resto del país. Es supuestamente conservadora, lo que en realidad significa "tapada". Es cálida con los visitantes, que en realidad significa que sabe sobre el dinero que inyecta el turismo, mientras los cálidos ciudadanos rayan con sus cálidas llaves a los carros con placas de otros estados y con particular agrado los que tengan placas del D.F. Mérida es una gran ciudad, pero es a la vez un gran pueblito. El sistema de castas aún prevalece en su renovada versión capitalista. Existe un puñado de "familias bien" que representan a la nobleza local y es deber de cualquiera que pretenda flotar en el elitismo social conocer a cada miembro de estas familias aunque nunca hayan cruzado palabras en su vida.
Para los distraídos, podría parecerles que la sociedad está dividida en dos grupos. La "Gente bien", que aparecen en una revista del mismo nombre y el resto, que representan al pópulo. Pero para el ojo afinado existe una tercera categoría intermedia: Los trepadores. Este grupo es el más interesante, porque son la mayoría y su deber es relacionarse a toda costa y de la manera más permanente posible con cuantos miembros de la nobleza local puedan. Los métodos usuales son embarazos "accidentales" y misas los domingos. Los templos son más importantes que los antros de moda como centros sociales, pues ahí uno puede demostrar cuan piadoso es y agradar a los padres de la princesa o príncipe a conquistar. Se debe ser católico por supuesto. Las demás religiones son para el pópulo.
El grupo Trepador, para no ser relacionado con su real origen popular, tiende a discriminar a cualquier persona que pueda vincularlo con su origen. Así, quien lleve un apellido maya está destinado al rechazo social. Las familias bien, por otra parte, pregonan la supremacía yucateca pero nunca dejarían que alguno de sus hijos desposara a algún Pot, Canul, Pech, Cahuich, etc.
Estudié la preparatoria en una escuela privada, y al terminarla, hice un año en la universidad pública del estado. Luego de un año decidí regresar a mi lugar y me enrolé en una universidad privada. Ese año en la universidad pública me hizo aprender muchas cosas. También el pópulo discrimina, y lo hace muy bien. Durante mi paso por la facultad de veterinaria fui rechazado y denominado "niño bien". Siempre me consideré un "anti-niño-bien" cuando estaba en la prepa. El resto de mi equipo de trabajo, quienes también formaban parte del clan de "niños bien" aguantaron más que yo y poco a poco se integraron al grupo como iguales.
Al principio pensaba que nos discriminaban por resentimiento como dice Lucía A. Folino pues en esa época era yo un ejemplo de humildad (aunque no lo crean); pero luego supe mejor. Nos discriminaban porque es lo correcto, mantener las jerarquías es mantener el orden social acostumbrado y Mérida es una ciudad de costumbres. En veterinaria también uno aprende mucho sobre los animales y sobre apicultura; las manadas mantienen sus jerarquías y las abejas son el mejor ejemplo de orden social, donde nadie puede moverse entre estratos sociales.
Por otro lado, supongo que es también parte de una respuesta natural. Algo así como ir a los Estados Unidos y ser maltratado por un negro o ser ignorado por un latino cuando se le habla en español.
Lo mismo que Lucía Angélica Folino dice en su no-poema, dicen los "resentidos" en su lenguaje coloquial. Yo pensaba que lo decían por "ardidos"; pero en realidad lo dicen por ignorantes, porque «no les es dado comprender que cada cual defiende lo suyo».
También aprendí que es correcto responder de la misma forma; ofrecer condescendencia y empatía simplemente no les ofrece pautas para defender su status y vivirlo con dignidad. Ignorarnos los unos a los otros sería demasiado aburrido para soportarlo. Así que es nuestro deber, por respeto, el discriminar. Por supuesto, todo con mesura, que fue lo único que le falló a Hitler. No buscamos la guerra sino el equilibrio.
Estando en la universidad pública me cuestionaba más que nunca sobre la desigualdad y en el empeño en que los "resentidos" ponen en enfatizarlo (adoro las cacofonías). Ahora que lo entiendo me siento tranquilo y les aprecio por mantenerme en mi sito. Es gracias a ellos que ahora he terminado mi carrera en una prestigiosa universidad, aprendo idiomas y me preparo para hacer una maestría en el extranjero. De otra forma, con casi total certeza estaría administrando el rancho de mi mejor amigo rodeado de moscas y con un salario terrible "por aquello de la amistad".
En su último post "El perro de Quevedo" recibió un comentario que me llamó mucho la atención:
Lucía Angélica Folino dijo:
¿Qué infamias se hacen en honor al amor a las mascotas?
El perro ha vuelto a ser perro. Eso calma tu angustia ante la muerte. Tú sí eres persona. Cierto. Eres periodista y escritora de un diario importante. Tienes un nombre angelical y cuando una persona te extiende su mano pidiendo limosna, te pones el mejor vestido de todos y armas un evento solidario para que todos sepan lo buena gente que eres.
¿No sientes remordimientos, Ángeles?
Poema para hoy: El dardo (premio consuelo para...)
Esta mujer critica en su poema (que en realidad es prosa cortada en tiritas para que luzca como verso) a la mujeres, y a quien le quede el saco, que han nacido «en cuna de oro» y andan por la vida sintiendo poca pena por los demás. Recomiendo leer el poema antes de seguir con la lectura.
No es que me interesen los ataques de escritoras populistas a escritoras populares; pero siempre he padecido las diferencias que entre ellas hay.
Mérida no es un sitio tan distinto a Puebla en muchos aspectos que no pretendo listar. Mérida tiene además algunas particularidades. Es una ciudad aislada cultural y geográficamente del resto del país. Es supuestamente conservadora, lo que en realidad significa "tapada". Es cálida con los visitantes, que en realidad significa que sabe sobre el dinero que inyecta el turismo, mientras los cálidos ciudadanos rayan con sus cálidas llaves a los carros con placas de otros estados y con particular agrado los que tengan placas del D.F. Mérida es una gran ciudad, pero es a la vez un gran pueblito. El sistema de castas aún prevalece en su renovada versión capitalista. Existe un puñado de "familias bien" que representan a la nobleza local y es deber de cualquiera que pretenda flotar en el elitismo social conocer a cada miembro de estas familias aunque nunca hayan cruzado palabras en su vida.
Para los distraídos, podría parecerles que la sociedad está dividida en dos grupos. La "Gente bien", que aparecen en una revista del mismo nombre y el resto, que representan al pópulo. Pero para el ojo afinado existe una tercera categoría intermedia: Los trepadores. Este grupo es el más interesante, porque son la mayoría y su deber es relacionarse a toda costa y de la manera más permanente posible con cuantos miembros de la nobleza local puedan. Los métodos usuales son embarazos "accidentales" y misas los domingos. Los templos son más importantes que los antros de moda como centros sociales, pues ahí uno puede demostrar cuan piadoso es y agradar a los padres de la princesa o príncipe a conquistar. Se debe ser católico por supuesto. Las demás religiones son para el pópulo.
El grupo Trepador, para no ser relacionado con su real origen popular, tiende a discriminar a cualquier persona que pueda vincularlo con su origen. Así, quien lleve un apellido maya está destinado al rechazo social. Las familias bien, por otra parte, pregonan la supremacía yucateca pero nunca dejarían que alguno de sus hijos desposara a algún Pot, Canul, Pech, Cahuich, etc.
Estudié la preparatoria en una escuela privada, y al terminarla, hice un año en la universidad pública del estado. Luego de un año decidí regresar a mi lugar y me enrolé en una universidad privada. Ese año en la universidad pública me hizo aprender muchas cosas. También el pópulo discrimina, y lo hace muy bien. Durante mi paso por la facultad de veterinaria fui rechazado y denominado "niño bien". Siempre me consideré un "anti-niño-bien" cuando estaba en la prepa. El resto de mi equipo de trabajo, quienes también formaban parte del clan de "niños bien" aguantaron más que yo y poco a poco se integraron al grupo como iguales.
Al principio pensaba que nos discriminaban por resentimiento como dice Lucía A. Folino pues en esa época era yo un ejemplo de humildad (aunque no lo crean); pero luego supe mejor. Nos discriminaban porque es lo correcto, mantener las jerarquías es mantener el orden social acostumbrado y Mérida es una ciudad de costumbres. En veterinaria también uno aprende mucho sobre los animales y sobre apicultura; las manadas mantienen sus jerarquías y las abejas son el mejor ejemplo de orden social, donde nadie puede moverse entre estratos sociales.
Por otro lado, supongo que es también parte de una respuesta natural. Algo así como ir a los Estados Unidos y ser maltratado por un negro o ser ignorado por un latino cuando se le habla en español.
Lo mismo que Lucía Angélica Folino dice en su no-poema, dicen los "resentidos" en su lenguaje coloquial. Yo pensaba que lo decían por "ardidos"; pero en realidad lo dicen por ignorantes, porque «no les es dado comprender que cada cual defiende lo suyo».
También aprendí que es correcto responder de la misma forma; ofrecer condescendencia y empatía simplemente no les ofrece pautas para defender su status y vivirlo con dignidad. Ignorarnos los unos a los otros sería demasiado aburrido para soportarlo. Así que es nuestro deber, por respeto, el discriminar. Por supuesto, todo con mesura, que fue lo único que le falló a Hitler. No buscamos la guerra sino el equilibrio.
Estando en la universidad pública me cuestionaba más que nunca sobre la desigualdad y en el empeño en que los "resentidos" ponen en enfatizarlo (adoro las cacofonías). Ahora que lo entiendo me siento tranquilo y les aprecio por mantenerme en mi sito. Es gracias a ellos que ahora he terminado mi carrera en una prestigiosa universidad, aprendo idiomas y me preparo para hacer una maestría en el extranjero. De otra forma, con casi total certeza estaría administrando el rancho de mi mejor amigo rodeado de moscas y con un salario terrible "por aquello de la amistad".
Comunicado oficial de
Guilloböy
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sábado, enero 10, 2009
miércoles, 7 de enero de 2009
Fragmentos: Bety y las ganas de correr de Myle
-Es lo mismo que ir en metro
-Pero es mucho tiempo y en mucho tiempo puedo volverme claustrofóbica... No lo se... Nunca lo he intentado. Hasta ahora el único lugar q me da claustrofobia es Mérida
-Estaba pensando ke Mérida se está poniendo bien
-Es tu idea.. kq hay más lugares y así... pero de repente volteas y es la misma gente de siempre... O la misma gente pero en versión más joven o más vieja...
-"para mi todos esos eran los poblanos... que andaban como si tuvieran la ciudad escriturada a su nombre". Algo así dice...
-q extremistas... Nadie merece ser lapidado x punk... Tal vez x emo... pero no x punk.
-Pero gay en realidad significa lo mismo ke akí en Mérida, todo menos una preferencia sexual
-Sí... la intolerancia es grande... algún día las sociedades madurarán
-Cuando dejen de creer en dios y comiencen a creer en sí mismos
-Pero es mucho tiempo y en mucho tiempo puedo volverme claustrofóbica... No lo se... Nunca lo he intentado. Hasta ahora el único lugar q me da claustrofobia es Mérida
-Estaba pensando ke Mérida se está poniendo bien
-Es tu idea.. kq hay más lugares y así... pero de repente volteas y es la misma gente de siempre... O la misma gente pero en versión más joven o más vieja...
-"para mi todos esos eran los poblanos... que andaban como si tuvieran la ciudad escriturada a su nombre". Algo así dice...
-q extremistas... Nadie merece ser lapidado x punk... Tal vez x emo... pero no x punk.
-Pero gay en realidad significa lo mismo ke akí en Mérida, todo menos una preferencia sexual
-Sí... la intolerancia es grande... algún día las sociedades madurarán
-Cuando dejen de creer en dios y comiencen a creer en sí mismos
Comunicado oficial de
Guilloböy
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miércoles, enero 07, 2009
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Tengos y Tienes
Tengo TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO Tengotengo Tengo tengo TENGO Tengo TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO Tengo TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO Tengo tengo Tengo Tengo tengo TENGO Tengo TENGO tengo tengo Tengo tengo tengo TENGO Tengo TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO TENGO tengo tengo Tengo tengo TENGO Tengo tengo tengo tengo Tengo tengo Tengo
Tengo que cubrir las horas del servicio social, tengo que hacer tarea, tengo que ordenar mi cuarto, tengo que lavar ropa, tengo que leer una pila de libros, tengo que traducir tres capítulos del más tedioso y técnico inglés encontrable en la literatura científica, tengo que cuidar mi salud, tengo que estudiar, tengo que terminar la maldita tesis, tengo que ir a clases, tengo una entrega, tengo examen, tengo que conseguir dinero, tengo que lucir bien, tengo que ser mejor...
También están los Tienes: Tienes que ir al médico, tienes que conseguir un trabajo de verdad, tienes que salir más, tienes que conseguirte una novia, tienes que organizarte mejor, tienes que esforzarte más, tienes que ser más puntual, tienes que hacer que las cosas pasen, tienes que ser paciente, tienes que apurarte, tienes que ir, tienes que venir, tienes que demostrarlo, tienes que pagar, tienes que traer, tienes que llevar, tienes que hacerte tiempo, tienes que relajarte...
Para los Quiero ya no hay lugar.
Recuerdo que cuando era chico e iba camino a la primaria siempre sentía mariposas en el estómago, pensaba en el tiempo que faltaba para llegar y maldecía a mi hermana, dos años mayor que yo, por habernos retrasado como cada mañana. En ese entonces me levantaba a las 5 a.m. Me bañaba, despertaba a mi hermana, terminaba de ponerme el uniforme, bajaba a hacer desayuno, volvía a despertar a mi hermana y luego rogaba por salir a tiempo. Muchas veces lo conseguía, salíamos a tiempo; pero aún así sentía las mariposas.
Con el tiempo aprendí que evitar las mariposas era imposible, que las sentiría siempre que me acercara a un compromiso, que las sentiría siempre que pensara «Tengo que...».
Con el tiempo esa sensación en el estómago se volvió continua y me acostumbré a ella; pero el tiempo pasó y los Tengos aumentaron y se sumaron a los Tienes, cada vez siendo más y más importantes y serios.
Una mañana las mariposas se fueron. Algo en mi intestino las había espantado, y ese algo me producía un dolor terrible que no me dejó levantarme de la cama ese día. Decidí que era una cucaracha, las odio. Al día siguiente el dolor seguía, pero también seguían ahí los Tienes y los Tengos, de modo que con dolor o sin él, Tenía que salir de cama. La combinación habitual de paracetamol y naproxeno ayudaron toda esa semana. Luego el dolor comenzó a serme natural, hasta que me acostumbré a él. Ya no se si es igual de fuerte que el primer día; lo seguro es que al menos puedo caminar y encargarme de mis Tengos y Tienes.
Una amiga me recomendaba que salir a caminar ayudaba con el dolor, así que me propuse salir a correr todas las mañanas, era tan buena idea, al cabo Tengo que cuidar mi salud, tengo que bajar de peso, tengo que hacer ejercicio. Cada mañana despertaba con un Tengo más: Tengo que salir a correr. Correr no alejó a la cucaracha ni me libró de los Tengos con respecto a la salud y peso.
Es curioso, cuando era aún más chico y estaba en el kinder, las maestras no me permitían tomar ningún líquido antes o durante la comida, y sólo podía hacerlo luego de haber terminado todo lo que servían en esos platos horribles y antihigiénicos de plástico de colores. Al final te ofrecían agua en un vaso del mismo plástico que los platos. El agua tenía un olor horrible. Odiaba esa escuela y así fue como me recibió Mérida. La parte curiosa de la anécdota es que ahora me Tengo que obligar a tomar un vaso de agua justo antes de comer para evitar comer en exceso y compensar las horas que paso sentado frente a un escritorio de vidrio y metal. Correr en las mañanas aparentemente no es suficiente.
Tienes que ir al médico. También tengo que ir al súper, tengo que llevar el saco a la tintorería, tengo que hacer el cambio de propietario, tengo que hacer las cotizaciones, tengo que ir a ver a mi coordinadora, tengo que ir al consulado, tengo que pagar colegiaturas.
No hace mucho, apareció un nuevo Tengo. Este Tengo trajo consigo de nuevo a las mariposas y es un Tengo muy fuerte que grita: ¡Tengo que salir de aquí!
Comunicado oficial de
Guilloböy
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miércoles, noviembre 05, 2008
jueves, 17 de enero de 2008
El año de la despedida. Año de reconcialiación.
Si este en verdad es el año de la despedida, entonces también quiero que sea un año de reconciliación. Hoy Jueves 17 de Enero a las 3:15 de la madrugada me di cuenta de que a pesar de que mi proyección de futuro demanda mi salida de Mérida, también es todo este sentimiento encontrado o cruzado o mezclado o... No lo se.
El coraje, como tal, suena a una virtud. Pero qué tal si ese coraje va motivado un poco por algo de odio: Odio el calor, odio el estatismo, odio la cerrazón, odio, odio, odio. No quiero irme con coraje ni con odio; aunque se que luego de un mes voy a extrañarlo todo y sentiría mi espíritu reivindicado (me gusta esta palabra); pero el punto es que Mérida no va a saber eso y en este momento que escribo Mérida, me doy cuenta de que hablo de mi vida.
Fuck... Stormy weather down here, if you know what I mean. I'll try to do this in some other occasion when everything seems happier than now and when my eyes allow me to read what I'm trying to write.
El coraje, como tal, suena a una virtud. Pero qué tal si ese coraje va motivado un poco por algo de odio: Odio el calor, odio el estatismo, odio la cerrazón, odio, odio, odio. No quiero irme con coraje ni con odio; aunque se que luego de un mes voy a extrañarlo todo y sentiría mi espíritu reivindicado (me gusta esta palabra); pero el punto es que Mérida no va a saber eso y en este momento que escribo Mérida, me doy cuenta de que hablo de mi vida.
Fuck... Stormy weather down here, if you know what I mean. I'll try to do this in some other occasion when everything seems happier than now and when my eyes allow me to read what I'm trying to write.
Comunicado oficial de
Guilloböy
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jueves, enero 17, 2008
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