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miércoles, 13 de mayo de 2009

Rento mi vida amueblada mientras regresas

No me canso de las coincidencias, sólo me asustan de vez en cuando:






sábado, 11 de abril de 2009

Nunca es para siempre

En el primer día separó la luz de la obscuridad. Lo hizo desde la tierra mirando al mar con una botella de vino para consagrar la decisión.
En el segundo día consiguió trabajo y el octavo día, 9uillo, después de tanto trabajar vio lo que había hecho y se sintió feliz por un tiempo.




Marzo no podía irse desapercibido. Que mes tan bondadoso.
Abril en cambio llegó con todo. A penas el primer día, «and already it´s that time of the month». Llegué imperdonablemente tarde al trabajo, tuve examen de monitoreo de inglés, cero gasolina y nada de dinero, comida de microondas, infinidad de errores laborales que terminaron por desquiciar a mi 'team leader' y descubrí un agujero en la camisa que traía puesta. Por si eso fuera poco un marica nerd en el trabajo intentó todo el día sacar provecho de mi situación. Árbol caído... Ni hablar.
Ya entrando la noche iba entrando yo a mi casa, con un dolor de cabeza tan insoportable como mi papá, quien se comió y bebió mis provisiones para el resto de esa semana en una sola tarde. Literalmente me comió el mandado. Luego de pagar mis últimos $100 por un despertador seguramente chino de esos que salen en las cajas de cereal, no tenía más opción para el día siguiente que lamer y morderme el codo como distractor ante la hambruna.

Aún ahora la llegada de mi primera quincena sigue siendo más bien un acto de fe, muy ad hoc con las fechas, pues olvidé mi NIP. En verdad no hace mucha diferencia. Los tres primeros meses, así como lleguen, se van. Supongo que viviré de la caridad mientras tanto. Si consiguiera morderme el codo tal vez podría ganar algo de dinero en un freak-show.

Pago cada día una vida de soltero sin gozar sus beneficios. En verdad apesta.




Me entró lo emo. Alemania de pronto pareciera más un sueño que un destino y los sueños sólo son paliativos.
Necesito chocolates y buena música.




La señora que viene a ayudarnos con la limpieza de vez en cuando, gana lo mismo que yo. He hablado con Mylena. Me siento mucho mejor. Me repito cada día que todo esto "no es un fin, sino un medio" y eso me alivia; pero aún así no me libra del miedo: ¿valdrá todo esto la pena? La incertidumbre siempre ha sido mi peor enemiga y el temor al error su mejor aliado. David McCabe me atormenta desde alguna región ulterior de mi cerebro. El día de mi graduación juraría que estaba ahí en el presidium, como un fantasma cantor: "These should be the best days of your life but you worried all the googness away, and these should be the times you remember the most but haven't got the patience today".




En la secundaria vivía total y plenamente feliz. Conocí a uno de mis mejores amigos de toda la vida hace exactamente 10 años. Junto con Arturo, conocí a Ricardo. Hace poco hablé de Ricardo con Bety. Hoy hablé de Ricardo con un desconocido, y en la distancia Arturo pensó que en verdad iría a Oaxaca. Hoy es viernes santo y mientras trabajo, escribo en una servilleta de cuando fui feliz hace 10 años. Ahora ya me ves...

viernes, 2 de enero de 2009

Crappy New Year


Lindo número 2009. After all, the 9s must look for the 9s, right? Luego del año que me quedé dormido para el 31-1º, este ha sido el más leve. Carnes asadas, una copita chiquitita de vino (ha!) y a dormir como a eso de las 2a.m. Todo muy mono como debe ser. Mucho lloriqueo para mi gusto; pero qué se le va a hacer. No fui a celebrar con mi familia putativa y hasta ahora sigo sin ir a saludar, lo que supone reclamos interminables. Me gusta que gente que ni tiene mi sangre ni vive conmigo me regañe como si fuéramos parientes de verdad.

El año comenzó con trabajo, y aunque no gané los 300 millones del melate, supongo que vamos bien. Traigo un hoyo en mi bolsa aparentemente. Esos 300 milloncitos no me habrían caído nada mal o tal vez me habrían enloquecido y ahorita en lugar de estar escribiendo este post, estaría buscándote para acecinarte (<-- error de otrografía, ze ezcribe "azezinarte"). Jajajaja, en realidad no. Casi con toda certeza estaría viajando con la familia que hace siglos no veo en el norte. Ya luego sí iría a matarte. Jajajaja. En realidad tampoco. Tengo revisión de mi último ordinario el 5, así que hay mucho que hacer en muy poco tiempo como para darme a los placeres. Al respecto de matar a mi reducido número de lectores, lean si pueden el libro que me regalaron para navidad (post anterior).  Está súper freaky.

A ver que viene. Definitivamente este año va a ser especial. Salir de la escuela luego de toda la vida como estudiante no es cualquier cosa. Siente uno ñáñaras sólo que sin un hermano lelo a quien decírselo.

Por lo demás, espero compensar por todo lo que me limité durante la carrera. Esa estúpida universidad no fue para nada divertida como las series gringas le dicen a uno que va a ser. Así que ¡"happy" año nuevo!


(B.T.W: The Arctic Monkeys are comming, ieeey!)

domingo, 23 de diciembre de 2007

Hédonistique semaine

Cancelado el viaje a México luego de uno de los mese existencialmente más agotadores de mi vida, con la sangre diluida y el espíritu en jirones, decidí dar un cese a mi existencia tal como Jean-Baptiste Grenouille lo hiciera en su cueva, solamente que por la razonable/ debo pausar, una cucaracha me amenaza temblorosa desde la pared… Fuck! You won’t relieve what I’ve just did y por fortuna tampoco lo sabrán, ever. /cantidad de tiempo conocida como ‘semana’ constituída por siete días y no por siete absurdos años.

Si existe algo que pueda en este mundo reconfortar al alma de forma instantánea y sin necesidad de sudar, en cuyo caso estaríamos hablando de sexo, es el Chocolate y no el caldo de pollo como habrán pensado algunos. Por desgracia el efecto es transitorio de modo que hace falta una fuente inagotable de chocolate para conseguir el efecto deseado, lo cual no era mi caso.

Con total desilusión ante el porvenir, quise compartir mi pena sin que al hacerlo pareciera lastimoso, y así, gorgoreó en mi garganta la frase Je veux chocolat, beaucoup chocolat, que con el paso de algunos segundos se convirtió en Ich wolle Schokolade, viel Schokolade. Acto seguido mis dedos llevándolas al Internet.

Era domingo así que la semana de abstención existencialista había comenzado y si bien se puede dejar de ser, no igualmente de estar, por lo que al haber abandonado mi cuerpo a su suerte, éste bailaba con el viento en un día por demás ventoso, de modo que al cabo de unos instantes me encontraba en Liverpool. Vagué como autómata entre la multitud navideña por unas tres horas que terminaron en la compra sistemática y patrocinada por supuesto de unas trufas Midori. El hechizo surtía efecto aunque yo no lo notara debido a mi embotamiento existencial. Era como si al escribir las frases en Internet las hubiera escrito en una cintilla y luego colocado en una montaña tibetana para que el viento, que en este caso estaría compuesto de 1s y 0s, llevara el mensaje a los dioses.

Al día siguiente había que comer la mayor cantidad de chocolates que adornaban la casa de jengibre para evitarle un mal digestivo a la niña y una noche infeliz a la madre que acababa de dar a luz a su segunda hija.

Al tercer día había que recibir con algo a los visitantes que se hicieran presentes en el hospital para conocer a la “RN” y todo terminó en bombones bañados en chocolate para las multitudes y en unas lenguas de gato exclusivamente para mí, obviamente bajo patrocinio una vez más.

Ya no recuerdo si fue al cuarto día, o en alguno de los anteriores, que recibí los chocolates sobrantes de unos arreglos navideños repartidos en los días previos al parto; lo que sí recuerdo es el delicioso sabor a menta de unos y las crujientes almendras de los otros. También con almendras acompañé las crepas rellenas de nutella a las que, entre risotadas de cinismo, espolvoreé con un poco de cocoa.

Aunque así lo pareciera, no todo fue chocolate, también dormí con descaro por hasta más de doce horas seguidas y de las cuales descansaba tirado en cama leyendo por fin después de tanto tiempo de no hacerlo o viendo alguna ópera acompañada de vino y algún entremés.

Por lo demás, los tiempos privados los dediqué a asuntos también privados como debiera ser.

En la semana se incluyeron eventos como el multicelebrado cumpleaños de mi hermano, el cual celebramos varias veces la semana anterior, en la noche de su víspera y una vez más en la noche del propio aniversario; las dos últimas ocasiones incluyeron un tinto deliciosamente fresco, jamones auténticamente alemanes, queso de cabra en todas sus posibles variedades y otros quesos que iban desde el azul hasta el rojo, por decirlo de alguna manera simpática. Se incluyeron también la compra de un par de bufandas y un par de visitas al cine, una de las cuales fue hoy.

Hoy, al regresar del cine, había que ver la película previamente illegally downloaded para poder compararla con la novela leída durante la mayor parte de las horas no dormidas. Con la finalidad única de hacer una comparación más lúcida y no con la de rendir tributo a mis placeres, rendí tributo a mis placeres con el más exquisito café chiapaneco (regalado), violado perversamente en su integridad socialista con un gran chorro de cremoso Baileys traído a América por los más metálicos medios capitalistas.


Mi alma, que hoy finaliza sus vacaciones, regresa inocente al más mullido cuerpo que pudiese encontrar, sin saber de lo que se ha perdido…

lunes, 10 de septiembre de 2007

Crash

Ayer por la noche, prendí la televisión para que le hiciera compañía a cena: un pie de manzana y un vaso de vino. Transmitían Crash en un canal y alguna estupidez en el otro, los demás se empeñan en mostrar estática. Escogí Crash haciendo caso a una recomendación de ultratumba.

Negro patea a negro, policía blanco defiende a negro pateador, policía blanco mata a negro, jalam-jaralam mata niña, niña súperpoderosa no muere, mujer norteamericana y adinerada abraza mucama latina, Guillo observa, Guillo no entiende ni madres.

La película terminó y yo estaba completamente perdido. Me sentía molesto con el filme; sin embargo no podía juzgarlo, había agarrado la película comenzada.

Tal vez eso me pasa con la vida, la agarré ya comenzada.

domingo, 9 de septiembre de 2007

El tiempo y el espacio, como Madonna, también practican Yoga

Se escucha el typing a gran velocidad:

-..y ¿qué dice Puebla?
-Ash, el trabajo, la escuela, el trabajo, la muerte. ¿Y Mérida?
-Pues el calor del carajo y la humedad a tope. La uni me tiene loco y el trabajo, para variar, ya no me pasa ni con psicotrópicos [emoticon de junkie]. ¿Qué vas a hacer al rato?
-Nada, estoy tomando vino, así que igual y me duermo temprano.
-¿Tetrapack?
-Ja ja...
-Oye, ¿te late un cofi?
-Vas
-¿Profética a las 8?
-Ok, me voy a bañar.
-Bye
-Bye.