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jueves, 26 de junio de 2008

Definitely, maybe...

Farewell B, maybe you were right and someday, after long and hard years, we will meet again, and we will be totally different people and somehow still familiar to each other and definitely become friends again... Maybe.

Cheers to your Lucas.

The human heart has hidden secrets in secret kept, in silence sealed; the thoughts, the hopes, the dreams, the pleasures, whose charms were broke if revealed. (Charlotte Bronte)

From your everloving friend, William.


[Definitely, maybe (2008) by Adam Brooks]

martes, 22 de abril de 2008

La muerte voluntaria de Guillo

(Lector: Imagínese usted, flotando 45º por encima de los personajes sin poder ser visto por éstos. Muévase a voluntad por la escena de acuerdo a su necesidad. La escena comienza con una ligera y grácil discusión en medio de una clase de control digital, la cual tiene como objetivo determinar un elemento crucial: el error).
-¡El error fuiste tu!- bromeó Nairobi.
-Pues de hecho sí- concedí la razón a Nairobi.
-No fuiste un error, fue un accidente- dijo Oscar imitando el tono de una madre condescendiente en extremo.
-Así que hay que dar gracias a Dios por ese acci...- quiso decir Nairobi para resarcir cualquier posible agravio a mi espíritu.
-No- interrumpí -fue más bien un error.

(En este punto la escena desaparece temporalmente para dar caso a una cavilación del autor).
Con toda serenidad puedo afirmar, desde antes de los 10, que tanto mi hermana como yo, fuimos un gran error en cuanto a planificación familiar. Las terribles dificultades por las que mi familia pasa ahora lo comprueban.
Uno podría pensar luego de esto, tal como hizo Oscar, que odio mi vida.

(Aquí se termina la cavilación y se retoma la escena, teniendo en cuenta que durante la cavilación los personajes forzosamente siguieron hablando, pues sería insensato pensar que esperarían a que concluyera el autor con sus bagatelas).
-Además, si no hubiera nacido me daría igual. No lo padecería o lo celebraría. Ni siquiera lo sabría porque no existiría.
-Pues entonces muérete- objetó Oscar.
-Eso es diferente. La muerte no....- intenté explicar cuando el profesor retomó el control de la clase.

(Aquí el autor utiliza un soliloquio como puente entre la primera parte del texto y la siguiente).
¿Qué diferencia hace mi existencia? más que el típico y estúpido ¿cómo sería el mundo sin mí? Los ecos de una existencia prodigiosa o infértil; el revelador final de AI (Pinocho del futuro), la teoría del caos y el efecto dominó, la reverberación de mi simple presencia en el entretejido cósmico, yo como parte indivisible del absoluto si lográsemos romper la ilusión para alcanzar el nirvana y liberarnos del samsara o en versión occidental salir de la caverna platónica.

Por casualidad o no, fue en Break the Illusion donde me topé con una asombrosa revelación: The human footprint.

Los cálculos del documental señalan con todo profesionalismo y seriedad, que una persona defecará a lo largo de su vida la sorprendente cantidad de 1 tonelada fresca de untuoso y maloliente excremento. Con toda honestidad, dije sorprendente porque a mí no me pareció tanto.

(Aquí el autor concatena las ideas anteriores con el cierre del texto para luego dar cabida a un espacio sugerente que incitará al lector a hacer lo que debe: seguir leyendo).
La muerte de Guillo, al menos voluntaria, no está nada cerca. Mi vida tiene tanto para dar, 'cos I've got so much life running through my veins and It's not going to waste, y en cambio sí hay mucho por desechar, que si bien una tonelada no es mucho, tampoco es fácil de completar así como muchas otras cosas en las que estoy retrasado...

miércoles, 2 de abril de 2008

Sobre la incertidumbre y la certeza de la muerte

En uno de mis tantos días de insomnio, decidí ver t.v. un rato. No se qué hora de la madrugada sería, pero extrañamente transmitían una película supuestamente para niños. La película era alemana.

En el punto en el que comencé a verla, apareció un niño en un portal preguntando por un tal Tom, la madre de Tom, Ursula, responde con una bofetada que deja al pobre niño desconcertado. Espiando entre las cortinas decide que ha sido demasiado dura y que el interés del niño era auténtico, de modo que lo hace pasar y lo lleva hasta la recámara del tal Tom. Ahí, ella le explica, entre muchas otras cosas, que un día Thomas (saludos a Estugardo!) tomó su mochila y se fue para nunca regresar, y aunque Ursula con su vestido negro auguraba la muerte de su hijo, vivía en una incertidumbre que no la dejaba vivir.

Hace algunos días, me contaron una historia similar, sobre la gente que se va sin dejar al menos una excusa en la cual consolarnos o con la cual pelear al menos. Para mí sería la locura; si para algo soy malo en la vida, es para lidiar con la incertidumbre.

En la película alemana, que por cierto se llama Der Schatz der weissen Falken (El tesoro de los halcones blancos), luego de mil peripecias propias de las películas infantiles Jan, con ayuda de sus amigos y enemigos, consigue llegar a la cueva donde estaba el tesoro sólo para descubrir que el tesoro era la cueva y lo más importante: el cadáver de Thomas, que sostenía en su mano momificada un dije. Desde ese punto en adelante, la película no me pareció para nada infantil, sino todo lo contrario.

Terminada la aventura, Jan le entrega a Ursula el dije haciéndole saber así que todo había terminado por fin y por fin Ursula pudo llorar por la inamovible certidumbre que ofrece la muerte.

Quisiera poder hacer lo que Jan hizo por Ursula.

martes, 18 de marzo de 2008

Quiero dinero, mucho.

Sí, como que no he tenido ganas de escribir.

Mmm... Algunas recomendaciones:

Videojuego: Portal
Pelicula: August Rush
Libro: Masculinidad de Govanni Paini


Aclaración sobre la película: Es estúpida, es boba, es cursi, repleta de lugares comunes, predecible, inverosímil... Pero, citando a Papini, "yo, que no tengo el llanto fácil, siento ansias de llorar", que sería más bien sentí.

sábado, 26 de enero de 2008

What a "nice/fukin' great" movie

Este resumen no está disponible. Haz clic en este enlace para ver la entrada.

sábado, 19 de enero de 2008

Writers keep coming.

Estando "in the land of women" apareció un nuevo escritor. By the way this was such a weird movie, la trama es rara, la dirección también es un poco extraña, la combinación de personajes es rarísima, y lo mejor, la sensación que te deja es lo más raro de todo. No se si estoy debilitado o de plano mis estándares han bajado; pero me gustó mucho.

La película es como una bola de hilos... O no, más bien es como uno de esos recortes de tela que sirven de muestra y los cuales tienen las orillas con los hilos estirándose hacia afuera del tejido, como diciendo que son parte de toda la tela. Y esta tela en particular es fantástica, literal y coloquialmente.


Son al rededor de las cuatro de la madrugada en Mérida y a lo lejos se escucha el tren. Que sonido tan triste. Que mente tan malvada o perversa la que destinó ese sonido para los trenes. Es verdaderamente triste. Seguro lo extrañaré.



La película ofrece al espectador una familiaridad instantánea para con los personajes de la misma forma en que reúne y da familiaridad a los personajes entre ellos. Llega incluso a ser chocante. Pero una vez que dejamos en claro que son sólo personajes y no personas reales, decidimos dejarlos entrar, y así, uno se vuelve parte de la tela.

Por otra parte, constaté que estoy enamorado de Meg Ryan y de la imagen de escritor.

A quienes lean este blog (Arturo, espero que lo leas), por favor contesten: ¿El universo nos habla? Es decir; ¿por qué lo haría? ¿Es más bien un deseo inhibido que nos ataca cuando nos descuidamos en venganza? Porque tengo muchos de esos.
Y por otra parte, ¿puede haber tantas coincidencias para un mismo evento? ¿Tantas?

Lo único que me alivia es lo mismo que me mata: la falta de talento. Porque hay que ser congruentes y realistas. NO tienes voz, no cantes; no sabes trazar, no pintes; no tienes talento, no escribas. Y así es como se de cierto que no podría vivir de la literatura, aunque hay escritores patéticos que sí lo hacen; pero eso sólo los hace mediocres en su nicho existencial.

Quisiera que el ser me fuera leve como Tomas. Pero me es tan pesado. La vida como un no-esbozo que no admite errores me aterra. Eterno retorno me suena a eterna recriminación de los errores. Quisiera que alguien apareciera y me resolviera la vida. ¿No quiere alguien intentarlo? My momma keeps refusing.

miércoles, 16 de enero de 2008

Look for the nines, god also jerks off

It all really begun with Der Fliegende Holänder, a manos de Figo bajo su infatigable apostolado wagneriano. Luego mi estúpido mejor amigo que no me avisó para ver la tercera parte de Los Piratas del Caribe, así que me vi en la necesidad de hurtar el DVD de su cuarto para luego ocultarlo bajo su ropa sucia y argumentar que siempre estuvo ahí. Mientras los piratas navegaban away from the Davy Jones' Locker, yo navegaba por la red, en una "bahía pirata", bajando películas con un ojo al parche...

Una vez que el fantasma de Disney hubo terminado de mandar al diablo al holandés errante para poner en su lugar a un mugroso herrero con su trivial historia de amor, me cambié de estación, algo así como ir de proa a popa; pero más bien de una esquina de mi cuarto de dos metros a la otra. Así, en la madrugada del día presente, comencé a ver la segunda película: The secret window. No casualmente, por supuesto.

Tristemente descubrí que la ventana secreta es por mucho la peor película en la historia de Johnny Deep. Toda la película, toda, es un lugar común. Y además tan obvia y estúpidamente predecible, que incluso llegas a pensar que todo es a propósito; pero no, acaba y te sientes un jodido por haber perdido dos horas de tu vida, electricidad de la pc y espacio en tu disco duro; eso sin contemplar el tiempo que le tomó bajarse.

Desilusionado decidí tomar una siestecilla que comenzó como a las 8a.m. y terminó cuarto para las 3p.m. Luego de bajar a no-comer, subí de nuevo a mi recámara para ver la siguiente muvi: The nines.

The nines es una película típica gringa. La dirección me recordó un poco a Coppola. Luego de ver en el trailer unos numeritos brillosos y de colores sobre las cabezas de la gente, pensé que iba a ser una basura, dos horas más de mi vida desperdiciadas, etc.

La peli se divide en 3 partes, para el final de la segunda, estaba tan contento que sólo decía en voz baja «que el final sea bueno, que el final sea bueno...». Tenía la sospecha de que todo iba a terminar en un lugar común al igual que con La Ventana Secreta.

Mientras el escritor de La Ventana Secreta ignoraba los consejos literarios de su personaje Mort, quien escribió The nines no se olvidó de que el resto de la historia tiene que sostener el final, que mientras más pesado más fuerza requiere para ser sostenido.

Fuera de la crítica literaria, una secuencia de casualidades "ligatorias" me llevaron a este punto: Aunque los 7s no lo entiendan, e incluso a mi se me olvide, soy un 9 y un nueve must "look for the nines".

De Figo al Holandés Errante, del holandés a Los piratas del Caribe, de ellos a Johnny Deep, por él La ventana secreta y un escritor demente, escritor que crea con el pensamiento («El poeta es un pequeño Dios» dice Huidobro), tal como en The Nines. Un escritor, un programador quien dice que «la vida debería tener un "reset"». Y ahora que lo pienso, creo que reset es mejor que el forward que yo había propuesto. Debiera programar un reset para mí ahora que se que puedo compilar mi propia vida.

Espero que mi final sea igual de bueno que el de 9ary/9avin/9abriel, porque a fin de cuentas «The only thing that matters is the ending. It's the most important part of the story. And this one, is very good. This one is perfect». So shall it be.

jueves, 27 de diciembre de 2007

El búfalo de la noche sueña con nosotros.

De pronto me acordé de algunas cosas:

<<Continuamente me desperté con la sensación de que un animal grande y colérico respiraba junto a mí. Escuchaba sus resuellos, sus exhalaciones calientes, me incorporaba y abría los ojos>>.*

<<Su pueblo era Villalba, en Galicia, cerca del mar. Había llegado a México hacía treinta y cinco años, a los dieciocho, Montó el motel bajo la premisa de que son cuatro las necesidades básicas del ser humano: «Casa, vestido, comida y cogida» >>.*

Respiraciones fantasmales en la nuca, gallegos con moteles y él en México casualmente ahora, la secundaria, la prepa. Me acordé de algunas cosas porque a veces soy Rodolfo, a veces Guillermo, y otras tantas soy Manuel.


*Guillermo Arriaga, El búfalo de la noche.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Hédonistique semaine

Cancelado el viaje a México luego de uno de los mese existencialmente más agotadores de mi vida, con la sangre diluida y el espíritu en jirones, decidí dar un cese a mi existencia tal como Jean-Baptiste Grenouille lo hiciera en su cueva, solamente que por la razonable/ debo pausar, una cucaracha me amenaza temblorosa desde la pared… Fuck! You won’t relieve what I’ve just did y por fortuna tampoco lo sabrán, ever. /cantidad de tiempo conocida como ‘semana’ constituída por siete días y no por siete absurdos años.

Si existe algo que pueda en este mundo reconfortar al alma de forma instantánea y sin necesidad de sudar, en cuyo caso estaríamos hablando de sexo, es el Chocolate y no el caldo de pollo como habrán pensado algunos. Por desgracia el efecto es transitorio de modo que hace falta una fuente inagotable de chocolate para conseguir el efecto deseado, lo cual no era mi caso.

Con total desilusión ante el porvenir, quise compartir mi pena sin que al hacerlo pareciera lastimoso, y así, gorgoreó en mi garganta la frase Je veux chocolat, beaucoup chocolat, que con el paso de algunos segundos se convirtió en Ich wolle Schokolade, viel Schokolade. Acto seguido mis dedos llevándolas al Internet.

Era domingo así que la semana de abstención existencialista había comenzado y si bien se puede dejar de ser, no igualmente de estar, por lo que al haber abandonado mi cuerpo a su suerte, éste bailaba con el viento en un día por demás ventoso, de modo que al cabo de unos instantes me encontraba en Liverpool. Vagué como autómata entre la multitud navideña por unas tres horas que terminaron en la compra sistemática y patrocinada por supuesto de unas trufas Midori. El hechizo surtía efecto aunque yo no lo notara debido a mi embotamiento existencial. Era como si al escribir las frases en Internet las hubiera escrito en una cintilla y luego colocado en una montaña tibetana para que el viento, que en este caso estaría compuesto de 1s y 0s, llevara el mensaje a los dioses.

Al día siguiente había que comer la mayor cantidad de chocolates que adornaban la casa de jengibre para evitarle un mal digestivo a la niña y una noche infeliz a la madre que acababa de dar a luz a su segunda hija.

Al tercer día había que recibir con algo a los visitantes que se hicieran presentes en el hospital para conocer a la “RN” y todo terminó en bombones bañados en chocolate para las multitudes y en unas lenguas de gato exclusivamente para mí, obviamente bajo patrocinio una vez más.

Ya no recuerdo si fue al cuarto día, o en alguno de los anteriores, que recibí los chocolates sobrantes de unos arreglos navideños repartidos en los días previos al parto; lo que sí recuerdo es el delicioso sabor a menta de unos y las crujientes almendras de los otros. También con almendras acompañé las crepas rellenas de nutella a las que, entre risotadas de cinismo, espolvoreé con un poco de cocoa.

Aunque así lo pareciera, no todo fue chocolate, también dormí con descaro por hasta más de doce horas seguidas y de las cuales descansaba tirado en cama leyendo por fin después de tanto tiempo de no hacerlo o viendo alguna ópera acompañada de vino y algún entremés.

Por lo demás, los tiempos privados los dediqué a asuntos también privados como debiera ser.

En la semana se incluyeron eventos como el multicelebrado cumpleaños de mi hermano, el cual celebramos varias veces la semana anterior, en la noche de su víspera y una vez más en la noche del propio aniversario; las dos últimas ocasiones incluyeron un tinto deliciosamente fresco, jamones auténticamente alemanes, queso de cabra en todas sus posibles variedades y otros quesos que iban desde el azul hasta el rojo, por decirlo de alguna manera simpática. Se incluyeron también la compra de un par de bufandas y un par de visitas al cine, una de las cuales fue hoy.

Hoy, al regresar del cine, había que ver la película previamente illegally downloaded para poder compararla con la novela leída durante la mayor parte de las horas no dormidas. Con la finalidad única de hacer una comparación más lúcida y no con la de rendir tributo a mis placeres, rendí tributo a mis placeres con el más exquisito café chiapaneco (regalado), violado perversamente en su integridad socialista con un gran chorro de cremoso Baileys traído a América por los más metálicos medios capitalistas.


Mi alma, que hoy finaliza sus vacaciones, regresa inocente al más mullido cuerpo que pudiese encontrar, sin saber de lo que se ha perdido…

martes, 18 de diciembre de 2007

Como de película

-Wish me luck!
-Good luck, crazy girl!- he said, y desde entonces no he parado de reír.