domingo, 30 de septiembre de 2007

Las voces de los gusanos

Hay veces que quiero una Maga, una Talita. Hay veces que te quiero a ti; but you keep asking the same question once and again. But you keep asking the same question again and again. But you keep asking the same question all over again.

-Estás como raro, disperso.
-Estoy cansado...- the same question- Dormí poco, ve, traigo la misma ropa de ayer- again.

Si no te importa, why do you keep asking the same question once and again? You keep asking the same question again and again. The same question all over again.

martes, 25 de septiembre de 2007

'cos we all a-goo-goo-google

I love google, but I love paranoids the most.


jueves, 13 de septiembre de 2007

Wish you were here

Yi Yin, Yi Yang, Zhè Wei Tao



Guillermo y Rodolfo son distintos, por eso llevan nombres también distintos.

La ausencia de Rodolfo ha sido tanta desde hace algunos años y Guillermo ha cambiado mientras tanto. Supongo que Rodolfo también; pero no podría aseguralro, sólo le he visto un par de ocasiones en estos meses.

Me gustaba Rodolfo, era tan voluble e inestable; pero él, su incesante compañía, era quien incitaba a Guillermo, era quien lo moderaba cuando así debía ser. Eran tan perfectos juntos, Sal y Dean on the road, Horacio y Traveler en el lado de acá, Yang y Yin cazando dragones oníricos.

4o principio: Yang y Yin se generan y se consumen el uno al otro.


A Guillermo se lo ve un poco triste, casualmente desde que se fue Rodolfo. Tal vez tuvieron una fuerte discusión y Tao no ha querido reconciliarlos. Tao también ha estado ausente.

Rudolph, I really Wish You Were Here.


Tu browser no soporta la reproducción de audio :(

lunes, 10 de septiembre de 2007

Crash

Ayer por la noche, prendí la televisión para que le hiciera compañía a cena: un pie de manzana y un vaso de vino. Transmitían Crash en un canal y alguna estupidez en el otro, los demás se empeñan en mostrar estática. Escogí Crash haciendo caso a una recomendación de ultratumba.

Negro patea a negro, policía blanco defiende a negro pateador, policía blanco mata a negro, jalam-jaralam mata niña, niña súperpoderosa no muere, mujer norteamericana y adinerada abraza mucama latina, Guillo observa, Guillo no entiende ni madres.

La película terminó y yo estaba completamente perdido. Me sentía molesto con el filme; sin embargo no podía juzgarlo, había agarrado la película comenzada.

Tal vez eso me pasa con la vida, la agarré ya comenzada.

domingo, 9 de septiembre de 2007

El ingeniero, el basquetbolista...

Hace algunos días descubrí que los Días Intensos estaban muy lejos de mí, que ya habían pasado varios y que definitivamente tenía que alcanzarlos. Acto seguido, estafé al hombre que me mantiene para que comprara tinta de impresora.

Leí lo que pude en la computadora y lo demás, lo puse "para llevar". Durante clases me fue imposible leer algo y sólo pude hacerlo hasta unos minutos antes de comenzar a entrenar. Mientras calentaba y estiraba cada músculo de mi cuerpo, un compañero de cancha me preguntó sobre la lectura. Me extrañó lo extrañado que se veía al escuchar mis explicaciones literarias.

-Nunca había conocido a alguien que escribiera... - ¿Qué podía decirle?


Al siguiente entrenamiento, las preguntas continuaron. Era algo muy divertido ver a alguien preguntar con tanta curiosidad y asombro, casi con inocencia.

Ayer, al saludarme, en lugar de decir mi nombre simplemente dijo: <<Poeta>>

Esta sonrisita tímida lleva desde entonces tratando de ocultar cuánto me ha gustado... Poeta, sí, “the poet... the visionary" preciosa Virginia, yo, el poeta, el nómade.

On the road y sin Amante

Dedicatoria: A mi no-Amante que en ese terrible día de batalla se terminó de ir.
Dedicatoria secundaria: No querías comprarme el libro, pues míralo, es anaranjado. Y tú, bastardo, no quieres regalarme el DVD que te robaste, pues tengo uno mejor. A ti, maldito egoísta que no quieres compartir tus tesoros con el mundo, pues los comparto yo. (Es con cariño)


Ayer fui a la guerra. Un día complejo debo decir. Primero había que comer algo: rib eye, tallarines, pan de tomate, fudge, cabernet, duraznos… No pude más, siempre mi primera comida del día es ligera, lo juro.

Ya con energía y una gastritis esperando su momento, era hora. Sólo había que hacer algo antes, regresar a casa para quemar una copia pirata del disco póstumo de Elliott Smith, From a basement on the hill. Recomiendo a todos hacer lo mismo, no veo por qué pagarle a la disquera por el trabajo de un hombre muerto. (Además el disco no es tan bueno como cualquiera de los anteriores).

Todo listo. Cd en el reproductor del carro, ventanas abajo para tratar en vano de mitigar el calor con costos bajos, bajo mi glúteo derecho la tarjeta. Casi podía sentir sus numeritos en relieve a través de la piel de mi cartera.

Clutch, palanca en primera. <<Marguerite Duras. Sí, Duras y …>> Algo en mi brazo izquierdo, frío y como distante. Una vez más, y de pronto un “Temporal de su puta madre” como bien dijo mi sabio amigo el gachupín menta-madres que trabaja para Telefónica, mientras intentaba salir de Liverpool habando a todo volumen por su Iusacell.

Nada me podía detener, ni siquiera el temor a los yucatecos manejando bajo la lluvia. Cualquier yucateco sabe de lo que hablo: un valor sin igual.

Marguerite, Margarita, Margarita, como la rosa o como el personaje de mi personaje. Marguerite…

Celular a María José. No hay respuesta. Celular a Berenice. ¡Bien! Siempre se puede contar con Be… <<…su llamada será desviada al buzón…>>. Jo de nuevo y nada. Resignación, será una guerra terrible, seguro habrán muchas pérdidas.

Arribo al campo de batalla, la Gran Plaza que no es nada grande. Miles de carros buscando estacionamiento, la lluvia interminable. Todos buscaban techo; pero yo, no, ¡yo soy un valiente! y además, la lluvia y yo somos uno mismo, y qué más dan unas gotitas y con paraguas de Garfield, y, y, y ¡puta madre! Ya me empapé todo. Da igual, Duras y Villazón harán que todo valga la pena.

-Disculpe. Disculpe… Sí, disculpe.- Bueno, recoño pinche vieja, ¿me va a atender o no?- Muy buenas tardes señorita- hasta por los oídos te han de haber cogido y por eso no me escuchas- Busco un libro de “Marguerite Duras”
-¿Qué?
-Duuraaas- ¡como las tablas que tienes por nalgas!

Clic, clic, clic, type, type, type:

-No tenemos nada de ese autor.
-Esa -aclaré- ¿Y es lo mismo aquí que en cualquier sucursal?
-Sí, es igual.
-Muchísimas gracias, tenga un excelente día.

Mensaje a Puebla vía SMS solicitando consuelo o esperanza, cualquier cosa era buena en ese momento. Antes de ir a Sanborns, decidí pasar a Mixup, temía que alguien se llevara la última copia de La Traviata que según el Internet estaba en descuento. Fue un error haber entrado ahí con el ánimo bajo y la desilusión en el corazón, fue un error.

Bitácora:
Ingreso al campo de batalla, mis piernas tiemblan un poco. Tengo que llegar hasta el fondo y las dos únicas formas de hacerlo implican pasar por el pasillo de rock alternativo o por la sección de indie pop (recuerdo el disco pirata de Elliott Smith y me siento un poco aliviado). Tomo el camino del pop (el rock sería una masacre) y consigo llegar hasta las puertas de cristal con partituras esmeriladas, no debo entrar, lo sé. Y justo cuando decido no hacerlo, ¡emboscada! Todo está perdido.

-¿Le puedo ayudar?
-¡SI! ¡Quiero La Traviata! Con Rolando Villazón, estaba en descuento.- El horror, ¡el horror! No era sólo lo que había dicho, sino cómo lo había dicho.

Al verlo mover las cajas de DVDs con tanta destreza, comencé a sentir un extraño tremor en mi glúteo derecho. No sé si lo hizo a propósito, pero dejó una sección separada, saltándome a la vista L’Elisir d’Amore. Recordé la noche anterior, Villazón terminando de repetir su aria y llorando entre aplausos interminables. Sin que el empleado se diera cuenta, estiré mi brazo y tomé la cajita buscando tembloroso una etiquetita roja. Nada. Daba lo mismo, no la iba a soltar.

Luego de un par de vueltas encontramos a “la perdida”. Maldita mi suerte, me estaba esperando y no estaba sola. Perversa Anna, con tus labios rojos y tu piel tan blanca, tus zapatillas con mi sangre, me esperabas y no estabas sola:

Appalachian Journey, etiqueta roja.
Lotería cantada, etiqueta roja. (Pícara Lila, hasta te ríes de mí)
Baraka, no hacía falta la etiqueta roja.

Voy hacia la caja. Hace falta para eso, cruzar, de esquina a esquina todo el lugar. Visión de equino en calandria. No mires a los lados, no mires a los lados. Evítalo, ¡no hagas contacto visual!

La caja al fin. Entrego la torre de DVDs y me preparo para sacar la tarjeta que retumba en mi bolsillo.

-¿Es todo? - ¿Es todo. ¡Es todo!? ¿¡Qué más quieres de mi!?
-Sí, es todo- Pero no era cierto.

-O.. Oy.. Disculpa, ¿tienes acceso a catálogo como para checar un precio?
-No tendría…
-¿Allá no?
Asintió.
-Su firma por favor- y extendió el acta de rendición.
-Gracias.

Alejándome lo menos posible de la puerta me acerqué a la sección de películas.
-Estoy buscando una película, 2001.
-Sí un momento.

Algo despistado pidió apoyo, Tal vez mi sometimiento los había contrariado.

-Aquí tienes.
-Muchas gracias.

No vi la etiqueta roja. ¿Qué más? I was a dead man walkin’ by then. Una firma más y podría huir hacia mi auto. No, no podía, aún quedaba Sanborns.

-¿Sí?
-Busco un libro. El amante.
-Un momento
-Es de Duras…

Un momento, dos momentos, tres momentos… Ahí viene.

-Lo siento, no lo manejamos.

Ya estaba en el camino y no había forma. Lo único que quedaba por hacer era terminar con todo y regresar a casa. Había que pasar por la otra sucursal de Dante, la primera librería que visité ese día en la misma plaza.

-¿Duras?
-Sí, se escribe así como duras de duro o de durar.
-No está El amante
-¿Y si pones L’Amant?
-Sólo tenemos en español
-¿Cuál es el que está entonces?
-Iara iara- dijo mientras la ignoraba
-La vie, la rue, the road, ¡On the road! Ah sí, En el camino.

Porque al fin y al cabo eso es lo que hay para mí, y ahí es donde debo de estar, On the road.







El saldo de esa tristísimo guerra en orden de defunción:

231 por L’Elisir d’Amore
209 con La traviata
149 con Appalachian Journey
184 a manos de Downs en Lotería cantada
44 en Baraka
89 tras esta odisea en el espacio, pues sí tenía etiqueta roja.
180 más perdidos En el Camino

Sumando un total de 1086 muertos en batalla.

Los nómades

y tu Terciopelo tu
la promesa de lo deseado
mas alla de las montañas
vomitas el universo
que nace y muere en tu garganta


Se me va la vida en el desierto. Se me agotan los oasis. ¿Visiones?

Aquí la gente es muy redonda, se los confunde con pelotas casi siempre de igual color. Lo más extraño es su estatismo; es, para nosotros los nómades, algo escalofriante.

Desde hace muchos años navego solo. Broté de la tierra; pero nací bajo la luna, así que fui llamado nómade. Mis padres y mis hermanas se avergüenzan del color de mi piel; pero me aceptan en tanto me enrosque y me quede tan quieto como pueda. Al llegar la Transición, la comunidad me segregó, obligándome a perseguir lunas como debía ser. Pero los nómades tienen extremidades largas y nunca he podido seguirles el paso. Por eso regreso una y otra vez.

No hace mucho noté que los camellos tienen grandes jorobas. Pienso que es por tanto cargar a la gente. Los cerdos tienen el vientre enorme seguramente por tanto recostarse en él. ¿Y si persiguiera tanto a la luna? Es decir, ¿si en lugar de usar todas mis fuerzas para convertirme en un ovillo inerte, me estirara tanto como pudiera?

Mis extremidades estarían libres, no tendrían que replegarse nunca más, no habría nada más que contener.

Tengo tanto miedo.

Dicen que al final, los nómades dejan de caminar y flotan en el aire y se elevan y bailan en el cielo con las estrellas, porque su cuerpo es ligero. El mío es pesado, tan pesado. Algunas veces quisiera dejarlo ahí, anudado, y correr hacia las montañas, porque siento que en cualquier momento va a hundirse de nuevo en la tierra y no quisiera hundirme con él.

Tengo tanto miedo y estoy tan cansado.

Es bien sabido que los nómades no miran ni hacia atrás ni hacia abajo, sólo ven a la luna y caminan a prisa tras de ella. Si decidiera irme para siempre, no me gustaría separarme del grupo y verlos alejarse, quedándome solo en medio del desierto, sin poder regresar, sin poder alcanzarlos, quedándome solo en medio del desierto. Solo... Navegando.

Aterrado y en desolación. No quiero estar ya más aquí.

Tengo tanto miedo.

Un oasis

Navegaba por el desierto cuando me topé con una gran charca. En el fondo encontré una increible joyita. Debo confesar que me sentí un poco temeroso de tomarla; pero no pude resistirme:



Un poco diferente

Porque "Whatever People Say I Am, That's What I'm Not" (Arctic Monkeys).

No es que sea caótico, soy muy complejo.
No es avaricia, son actos adminstrativos.
No me quejo por todo, sólo soy expresivo.
No soy manipulador, es el espíritu de liderazgo.
No soy fatalista, soy precavido (valgo por dos).
No critico todo, sólo soy analítico.
No soy elitista, soy selectivo.
No te estoy huyendo, te estoy dando tu espacio.
No es que no quiera, es que "de verdad" no puedo.
No soy hipócrita, sonreír es una cortesía.
No evado la realidad, sólo me concentro mucho en lo que hago.
No soy perezoso, los demás son hiperactivos.
No es racismo, son observaciones antropológicas.
No soy obsesivo, soy apasionado.
No soy despistado, es que nadie me recuerda a tiempo las cosas.
No soy antipático, soy reservado.
No es que no preste atención, es mi mala memoria.
No es sobrepeso, son reservas.
No estoy viendo fijamente tus boobies, trato de verte el corazón.
No es ambición, son deseos de superación.
No es xenofobia, es que aquí ya no cabemos.
No soy raro, soy único.
No copio, me inspiro.
No soy terco, soy una persona decidida.
No estoy amargado, soy muy muy muy maduro.
No es piratería, son copias de seguridad.
No es que no lo sepa, es de nuevo mi mala memoria.
No es que no vea bien, es que todo está como borroso.
No estoy loco, sólo soy... un poco diferente.

(Todos los derechos reservados, 2007).

Is it forbidden for a Böy ser musa?

Desde hacía días (semanas) he traído la cabeza seca, las vacaciones usualmente dan material a cualquier intento de artista como el que no soy. Pero estas en particular no ofrecieron mucho: Kayaks, calor, humedad (de la mala) con mosquitos nadando en ella, una sola sesión de fotografía urbana (valió por 10 debo admitir), una noche vomitando lo ke no vomité en una vida, y finalmente un envenenamiento revuelto con intoxicación. Los detalles los podemos platicar aparte.

Regresando a la cabeza deshidratada, el alcohol aparte, sucedió ke por fin tengo algo ke merece estar publicado en este espacio. Como en ya varias ocasiones, viene este alguien especial a darme algo para hablar. Es como cuando te prestan una camisa o el coche para recoger a tu cita. En esta ocasión, sería más bien la camisa porque sólo me la puse sin más, no gasolina, no manejar, no nada. Así que en virtud de tantos préstamos, redacté el título y el consecuente texto que en este punto genera el cierre de un círculo, como una argolla, y colgando de ella el préstamo: